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Meta: destino natural, gastronómico y cultural de Colombia

Escribe: Carolina Beltrán Valencia

En la sabana se embruja al visitante con su comida, sus historias de espantos y sus paisajes infinitos. El llano no es para gente perezosa ni quejumbrosa, pero al que está cansado, se le atiende con limonada de panela, como símbolo de amabilidad y consideración. Los llaneros valoran la vida y la muerte porque conocen lo extremo de su territorio.

En verano el sol seca los ríos y en invierno las aguas bravas se llevan todo lo que encuentran a su paso. Con el fiambre en la cintura, los llaneros galopan la sabana y luchan con brío para salir adelante. Su gente cultiva la tierra y alimenta las tradiciones propias y ajenas que se han asentado desde los tiempos de las tribus indígenas llaneras guayupe. En este lugar nada se desperdicia, todo se usa. Se cuida la naturaleza, se tratan al ganado y a los caballos como si fueran parte de la familia, y al vecino se le dice pariente.

El departamento del Meta se extiende desde el piedemonte llanero hasta los Llanos Orientales. Su territorio es uno de los más extensos de Colombia, con un área de 85.770 km², y tiene una riqueza hídrica incalculable, gracias a los numerosos afluentes del río Orinoco que lo atraviesan, provenientes de la Cordillera Oriental. Sus ríos, cascadas, caños y parques naturales son famosos en el país, en especial Caño Cristales, en la Serranía de la Macarena.

Puerto López es conocido como “El ombligo de Colombia” y rumbo a San Juan de Arama, en el cañón del río Guejar, se pueden divisar los cerros “El indio acostado” y “Tetas de Amalia” que guardan los espíritus de Camaxagua, deidad guayupe y guardián de la llanura, y su amante.Crónica (9)

La comida también es célebre y rica en sabores, destacándose siempre la mamona a la llanera, la carne a la perra, la trucha, los derivados de la leche, el pan de arroz y las frutas.

Tal vez reconocer a un llanero a primera vista no sea tan fácil, pero cuando hablan su acento rápido, fuerte y decidido marca la diferencia. Su talante es generoso, arrecho y valiente. En su vocabulario la palabra miedo no existe y sus tradiciones familiares y la cultura llanera definen su forma de vida.

VILLAVO

Crónica (7)Capital del departamento, Villavicencio o ‘Villavo’ es el principal centro urbano de la Orinoquia colombiana. A 94 kilómetros de Bogotá, funciona una ciudad cada día más comercial, engalanada con parques, plazoletas y monumentos que reviven las costumbres llaneras y ambientan la visita al son del joropo, el aguardiente llanero y las leyendas que contaban los viejos arrieros. También se puede caminar por el Parque Fundadores, la Plazoleta de Los Libertadores y el Parque del Hacha. Además, se encuentran esculturas representativas como el Monumento de Cristo Rey, inaugurado en 1954, o el Monumento al Coleo, situado en la Avenida del Llano, donde comienza la vía nueva hacia el municipio de Restrepo.Crónica (26)

Siempre se puede pasar a saludar a la corocora en el monumento “El cenit”, obra del maestro Manuel Acosta, que luce su color rojo en la avenida 40 con calle 13. Y es infaltable conocer el Monumento a las arpas, un imponente reconocimiento al folclor llanero, colocado en la glorieta de la vía al aeropuerto Vanguardia, por la carretera al municipio de Restrepo.

Pero si el carácter de los visitantes es más aventurero, varios operadores turísticos certificados ofrecen tardes de rappel, rafting, puentismo y senderismo en el río Guatiquía o los llevan a respirar el ambiente llanero en las cabalgatas ecológicas que ofrece el Campo Ecológico Gramalote, a pocos minutos de la ciudad. En “La puerta al llano” se puede apreciar una pequeña muestra de cada elemento que identifica al departamento.

BIOPARQUE LOS OCARROS

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Está ubicado a tres kilómetros de Villavicencio por la vía que conduce al municipio de Restrepo. Allí se puede tener contacto con la fauna y la flora del piedemonte llanero. Cuenta con un amplio serpentario, un mariposario y lo ocupan cerca de 1200 animales, entre ellos, un jaguar tigre mariposo, tortugas, caimanes, dos anacondas, aves y micos. También está Tatiana, una hermosa osa de anteojos y el cerdo saíno de collar ‘Josefo Libertad’, compañero de cautiverio del sargento primero de la Policía, José Libardo Forero Carrero. Los animales son alimentados con fruta, carne y concentrados de buena calidad. Funciona todos los días, incluidos los festivos, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. y hay que pagar la entrada.

PARQUE LAS MALOCAS

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?????????????Este parque encarna el contexto de un típico pueblo llanero. Se recorren sitios que ambientan las rutinas y lugares que transitan los vaqueros del Meta, como las caballerizas, los corrales y la casa del hato Santa Helena. Además, a lo largo del parque se encuentran esculturas que explican el imaginario de los mitos que nutren el humor y la tradición ganadera. El ánima de santa Helena, la famosa leyenda antes narrada por Juan Harvey Caicedo, inicia un viaje que nos va mostrando a ‘la Muelona’ con su pelo enmarañado, a Florentino y el diablo, ‘la Bola de fuego’, la ‘Patasola’ y el aterrador ‘Silbón’, entre otros. La entrada es gratuita.

Aquí se encuentran las oficinas del Instituto de Turismo del Meta, donde brindan toda la información necesaria para viajar de manera segura por el departamento.

LA MARSELLA: EL PRIMER PARQUE TEMÁTICO LLANERO

A 15 kilómetros de Villavicencio se encuentra el parque temático y Hacienda Ecoturística Marsella. Su historia comenzó hace 50 años como hato ganadero y lechero. Sin embargo, sus dueños decidieron convertirla en un espacio donde los turistas pudieran sentir en carne propia las aventuras de los arrieros y cantadores llaneros.

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A lo largo de sus 160 hectáreas, los guías sumergen a sus visitantes en diferentes experiencias mientras navegan en flotadores neumáticos por “el río del Cacique” y practican el “salto de Tarzán”. Los menos osados pueden conocer algunas de las especies nativas de la región montados en el “Buggy Cerrero”, ver el trabajo de campo y la recogida del ganado o realizar caminatas ecológicas. Y las personas con espíritus más extremos pueden hacer canopy, es decir, volar entre los morichales en un recorrido de 1600 metros o descender 12 metros en caída libre, en la actividad de rappel “paso del mico”. Los equipos utilizados en cada actividad son avalados por entidades de seguridad mundial en turismo de aventura.

Marsella abrió sus puertas al público en el año 2000 y, desde entonces, recrea por medio de más de diez actividades la riqueza cultural, el folclor y la biodiversidad de la Orinoquia colombiana.

GUAMAL: SABOR DE LA TIERRA

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Se encuentra ubicado a 40 minutos de Villavicencio tomando la “Ruta al embrujo llanero”. Limita al norte con el municipio de Acacías, al oriente con el municipio de Castilla La Nueva, al sur con los municipios de San Martín y Cubarral y al occidente con el Páramo de Sumapaz, teniendo allí el municipio su máxima altura en el Nevado del Sumapaz, con 4.306 m.s.n.m.

En Guamal las historias de sus pobladores son ejemplo de superación, gastronomía inolvidable y tradición familiar. Así lo reflejan don Osvaldo Quevedo y su esposa, en su punto de chorizos y arepas Choriarepas Anny que empezó ocho años atrás en Granada, con un carrito de chorizos. Ahora, también es la fábrica familiar Choriguamai, que produce sus propios chorizos, entre 1000 y 2000 unidades al día, y da empleo a siete empleados.

Pero uno de los personajes más indicados para contar la historia de la cocina llanera y su típica carne a la perra es Yulián Téllez, mejor conocido como ‘Yul, el cocinero llanero’, actual coordinador turístico de Guamal, especialista en cocina de autor y uno de los chefs más reconocido de la región llanera. “Nuestra cocina es una mezcla de los sabores de nuestros indígenas guayupes y la gastronomía que viene de San Martín de los Llanos, que es el municipio más antiguo, sumado a las costumbres moras, españolas y africanas. Estos últimos son los que traen el concepto de ‘carne a la perra’. Los esclavos se robaban la carne, la envolvían en el cuero de la vaca y la enterraban mientras hacían los asados de los patrones. Entonces, cuando se acababa la fiesta, ellos sacaban la carne que habían escondido ya cocida y se la comían”.

RECETA DE LA “CARNE A LA PERRA”

Se prepara el fuego y, si se está en campo abierto, se hace en la tierra un hueco de 15 centímetros de profundidad. Mientras tanto, se envuelve y se tapa la carne, previamente adobada, en hojas de plátano. Ese paquete se entierra en el hueco y se cubre con la tierra y la leña ya caliente. Se deja debajo de la hoguera 24 horas, tiempo que se demora la carne en cocinarse. Para acelerar el proceso de cocción, se puede hornear la carne ocho horas antes de ‘esconderla’ bajo las brasas. Acompañarla con plátano y yuca asados. Plato acostumbrado en los parrandos llaneros.

Dice Yulián que cuando era niño, una de las alegrías de su infancia era tomar la limonada roja que preparaba, servía y vendía doña Aurora Rodríguez.
Aunque la fórmula para preparar la bebida es sencilla desde que se tengan en la despensa leche, azúcar, esencia de vainilla, una copita de anís –para los niños– o un trago de aguardiente – para los adultos–, todavía existe la duda de cuál era el ingrediente que le daba el color rojo a la limonada.

La otra alegría era que su abuelo lo premiara después de ir a misa los domingos con un exquisito arroz con leche, comprado en el parque principal del pueblo. El sitio donde lo vendían y aún lo venden es El garcero. Como sugiere su nombre, en el sitio anidan locales y extranjeros en la esquina del parque para comer postres y tomar algo mientras escuchan el barullo de los turistas que, en la concha acústica, aprenden algunos pasos de joropo.

CUBARRAL: TIERRA DE AGUAS BRAVAS

Aunque a comienzos de año y hasta finales de abril se vive una pampa radiante, iluminada por un sol naranja y campos infinitos y secos de verano, en el Meta también llueve mucho, tanto así, que sus habitantes mencionan con orgullo como su sabana es de las pocas sabanas inundables del mundo.

Se puede evidenciar que en el llano, cuando cae agua del cielo no hay quien cierre la llave, algo que se nota a 60 kilómetros de Villavicencio, después de pasar por Acacías y Guamal hasta el caserío Humadea, donde se encuentra Cubarral.

En época de invierno, los bomberos y la defensa civil de Cubarral auxilian a otros municipios y les sirven de plan de contingencia a sitios cercanos como Castillo y El Dorado. Los operadores de turismo de aventura también colaboran, prestando equipos y botes para realizar los rescates. Es el caso de Elvis Felipe Quintero Quintero, operador certificado en turismo de aventura (rappel, rafting, torrentismo, senderismo), fotógrafo amateur y colaborador voluntario de la defensa civil, que auxilia a personas y animales en emergencias causadas por el clima. Nació en La Tebaida, Quindío, pero su oficio lo ha llevado durante trece años a recorrer varios lugares del país, incluido el Amazonas, y desde hace dos años vive en Cubarral.

Crónica (30)A pesar de las lluvias de mitad de año, Quintero asegura que “los atractivos turísticos aquí son muchos, el principal es la calidad del agua. Después, sus paisajes, la riqueza en fauna, las fotografías que se pueden tomar”. Aficionado al avistamiento de aves, Felipe ya ha registrado 145 de las 170 clases de aves que ha logrado retratar en sus viajes por la región.

“Aquí hay una ventaja muy grande, Cubarral tiene el 56 por ciento del Páramo del Sumapaz, el páramo más grande del mundo. También tienen páramo Guamal, El Dorado, Castillo y La Uribe”. Cuando se le pregunta qué precauciones hay que tener para visitar el pueblo, él responde que “la precaución es traer a alguien que se lo lleve a uno de acá, porque si no, uno se queda aquí. Hace dos años vine a trabajar por 15 días, mientras duraba la temporada de enero, y dejé botado el trabajo que tenía por quedarme aquí”.

Dice que es un hombre “de pocas palabras técnicas” para explicar por qué se quedó en el llano, pero las reemplaza con las imágenes que guarda en su celular y en su cámara. “Uno se queda aquí por la tranquilidad, así uno no mantenga plata en el bolsillo. Recién llegado no tenía ni para el desayuno, entonces me iba a pescar, tomaba agua del río y comía fruta, tranquilo. Si ustedes vienen en diciembre o en enero, o llegan cualquier día del año, cuando el río está bajito, ven que el color del agua es verdoso, transparente”.

Para ganar unos pesos de más, elabora souvenires y repelentes de insectos hechos con clavos de olor. En Travesía, empresa turística donde trabaja, también les vende a los turistas el paquete de fotos y un video con las imágenes del viaje de rafting.

Sin embargo, como en los días lluviosos la bravura de los ríos no permite practicar rafting, se puede buscar refugio y disfrutar de la bondad del municipio en el Café Ariari, donde se toma uno de los cafés más suaves y sabrosos de Colombia. Este café, trillado, tostado y molido en Cubarral, es el resultado de una empresa familiar –papá, mamá, hijos y primos— que cuenta con producción propia, 17 hectáreas sembradas y 42.000 árboles, en las fincas “El refugio” y “El suspiro”.

Crónica (40)Además, su grano se destaca por estar acreditado con la Certificación Producción Limpia 2014, otorgado por el Centro Nacional de Producción Limpia, la Mención de Honor, Dedicación y Calidad de Café 2009 y Taza de la Excelencia en 2009 entregados por la Federación Nacional de Cafeteros.

Su fundador, Alejandro Quiroga, un hombre campesino de mediana estatura y voz acelerada, cuenta su historia con comas, pelos, señales y mucho orgullo porque su vida, aunque guiada por una buena estrella, como él mismo dice, no ha sido fácil. “Un día, cogiendo café, me acuerdo tanto, un jueves a las 3:00 p.m. en un aguacero bien fuerte, yo llené mi coco, después lo vacié y les dije a mis compañeros: este no es el trabajo que yo espero con el café, de esta forma no le voy a sacar el producido para darle calidad de vida a mi familia”. Y en medio de las críticas, la incredulidad de sus familiares y la falta de recursos económicos, tomó la decisión de transformar el café y salir a venderlo.

Crónica (39)El proceso de establecer la empresa, obtener el registro sanitario del Invima, crear un logo y comercializar el producto le tomó cuatro años. Ahora, Café Ariari, además de café, ofrece a sus consumidores 17 derivados que incluyen helado, cocteles, galletas, entre otros. Como dato curioso, don Alejandro aclara que Ariari en lengua guayupe, significa oro-oro.

La lluvia da una tregua y, en el parque principal, al lado de la raíz gigante, emblema del municipio y con la iglesia san Luis Beltrán de fondo, suena la alarma de los bomberos. Es mediodía y avisa que ya es hora de almorzar.

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SAN MARTÍN: CUNA DEL PAN DE ARROZ

A 15 minutos de Cubarral, se llega al origen de la comida típica del Meta: San Martín. Este afamado municipio, patrimonio cultural de Colombia y célebre por las legendarias cuadrillas de San Martín de los Llanos, realizadas en la Plaza de las Cuadrillas cada noviembre y que este año cumplen 280 años, recibe a los turistas con masato de arroz, buena carne y amor por la tierra.

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A través de la generosidad de doña Mery, matrona de la empresa familiar Los trigos, madre de cuatro hombres y dos mujeres, abuela de 15 nietos y bisabuela de otros tantos sanmartineros, se revive la historia del tradicional pan de arroz llanero.

Empieza doña Mery diciendo:“La bisabuela contaba que ella cada ocho días salía los sábados al mercadito de la plaza principal, se hacía debajo del algarrobo, que todavía existe en la plaza, sacaba en tapitas de costal el masato, el pan de arroz, la torta de maduro y pan gacho. Ella después le pasó esa tradición a su hija María Betsabé, es decir, la suegra mía”.

Y continúa, “ellos duraron 40 años haciendo el pan de arroz. Pero cuando murió mi suegro, ella no volvió a hacer pan de arroz. Entonces me cedió un montón de cuajada que quedó para trabajarla. Eso fue en 1972”.

“De ahí nosotros hemos seguido haciendo el pan de arroz aquí en esta casa. Contratábamos muchachos para que vendieran el pan, pero la venta era muy poca. Entonces empecé a salir los domingos con alguno de los hijos a abrir el mercado del pan de arroz de San Martín y a vender tungos. Durante cinco años no paré de viajar. Salía a las 6:00 a.m. porque me gastaba más de doce horas viajando, ida y vuelta, por caminos destapados. Cargaba cuatro canastos, dos los dejaba en Acacías y los otros los dejaba en Villavo. Hice mucha clientela, es más, esta es la fecha en que parece que hubiera hecho un documento con ellos porque siguen viniendo a comprar”, finaliza doña Mery entre risas.

La materia prima del negocio son el arroz y la cuajada. Se usan más de 1000 kilos de cuajada a la semana y la misma cantidad de arroz. Aunque algunos implementos son eléctricos, la producción sigue siendo artesanal, la cocción es en hornos de barro y cada pan de arroz, cada tungo y cada gacho están hechos a mano. Sin químicos. Abren todos los días de 6:00 a.m. a 8:00 p.m. Los fines de semana venden arepa corrida, hecha con la misma masa de los tungos, y hayacas.

Por último, doña Mery envía un consejo a las nuevas generaciones: “Uno para trabajar solo necesita salud y la paz, de resto, la plata está hecha. No se pongan a tentar de aquí para allá. Sean constantes y trabajen con buena calidad, en un negocio o en cualquier oficio hay que hacer todo de lo mejor para sostener al cliente”.

CAÑO CRISTALES: EL RÍO DE LOS CINCO COLORES

Al norte del municipio de La Macarena, se encuentra Caño Cristales o el “río de los cinco colores”. El caño nace en la meseta sur de la Serranía de La Macarena, tiene 100 kilómetros de largo y en su parte más ancha alcanza los 20 metros. La transparencia de sus aguas permite ver, entre los primeros días de junio hasta finales de noviembre, las plantas acuáticas que crecen bajo el agua y que engrandecen el paisaje con sus tonos vibrantes, amarillos, verdes, azules, rojos, y negros.

El resto del año, de diciembre a mayo, no se puede acceder al río. Sin embargo, mientras brota de nuevo la vegetación del caño, se pueden realizar otras actividades como visitar las sabanas naturales del Tablazo o hacer senderismo y disfrutar de la maravillosa flora y fauna de la región.

GALERÍA DE IMÁGENES

AGRADECIMIENTOS

Alejandro Quiroga – Café Ariari. Cubarral, Meta.
Campo Ecológico Gramalote – Villavicencio, Meta.
Felipe Quintero Quintero – Travesía. Especialistas en turismo de aventura – Cubarral, Meta. pipekayak22@gmail.com
Giovany Ángel Ángel – Instituto de turismo del Meta – Villavicencio.
Hans Tiuso Malagón – Hacienda Marsella Km 15 vía Puerto López – Villavicencio, Meta. http://www.marsellahaciendaparque.com/
La Talanquera. Restaurante – Guamal, Meta.
Los trigos – San Martín, Meta.
Yulián Téllez – Chef, cocina de autor. Coordinador turístico – Guamal, Meta. Canal de Youtube: Yul un cocinero llanero.

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