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MANIZALES IN THE WORLD

Escribe: Norka Chiapusso

Manizales, situada en la Cordillera Central de los Andes, cerca del nevado del Ruiz (volcán de 5.400 metros de altitud), es la capital del departamento de Caldas y es parte de lo que se denomina popularmente la región paisa.

El Festival nació en 1968, como un espacio para la libertad

Destaca en esta ciudad con luz propia imperecedera el Festival Internacional de Teatro de Manizales.

de expresión y para la revolución latinoamericana. Para esa época, mientras las dictaduras siembran el terror en Latinoamérica y en medio mundo, en Manizales los jóvenes se juntan, reflexionan, comparten y debaten en largas jornadas en las que van dibujando los caminos que llevarán a la renovación de las estéticas y sobre todo de los discursos y de los conceptos. Es un movimiento formado por jóvenes universitarios. Jóvenes que miran lo que hay, no les gusta y quieren cambiarlo. Pelean por cambiarlo.

Manizales fue el germen de un teatro popular que comenzó a dirigirse a un público distinto. Se alejó del público burgués
acomodado y empezó a buscar al público obrero. Los lenguajes son claros y contundentes. El teatro inventa una línea contemporánea fruto de la investigación y de la búsqueda de nuevas formas. Es un teatro de contestación y protesta que busca la creación de nuevos públicos más críticos y exigentes. No todo vale. Hay que gritar: ¡basta ya!, ¡otro mundo es posible!.

En cuatro años Manizales ya era una referencia: Pablo Neruda, Grotowski, Vargas Llosa, José Monleón, intervienen en interminables coloquios que duraban días y noches. La Cuadra de Sevilla, Teatro de La Candelaria, Teatro Libre de Argentina… los grandes grupos creativos del momento, germen del teatro profesional posterior, fueron conformando un teatro político y comprometido que ciertamente incomodaba. El Festival fue cortado de cuajo con una suspensión que duró once años prolongándose hasta 1984. El Festival de Manizales es un compromiso con el desarrollo y evolución del teatro en Latinoamérica. El camino sigue abierto, existe una responsabilidad histórica. ¿Cómo responde el 35º festival cuarenta y dos años más tarde?

Las claves de esta edición de 2013 hacen pensar sobre la importancia y la influencia de Manizales en las artes escénicas latinoamericanas cuatro décadas más tarde.

La primera clave: la programación ha propuesto nuevos nombres de la dramaturgia y del teatro latinoamericano.
Una generación emergente, para intentar llegar a vislumbrar los nuevos caminos del teatro en este continente. Jóvenes creadores que no pasa ninguno de los 30 años.

La segunda: el compromanizales1miso en el desarrollo de las artes de calle organizando el II Encuentro Iberoamericano, en donde ha habido encuentros, debates, cursos y talleres y foros de negocios. Han participado más de 16 agrupaciones de calle manteniendo un buen nivel artístico.

La tercera: el especial apoyo al circo supone un paso adelante en su modernización y en su profesionalización y desarrollo.
En sintonía con las políticas de un departamento ministerial de teatro y circo que van a convertirse en un modelo de intervención institucional en el Arte.

La cuarta: el esfuerzo y la voluntad de investigar organizando el Encuentro de investigadores teatrales con 18 ponentes internacionales y 6 ponentes colombianos y una asistencia de más de 200 estudiantes de teatro provenientes de todo Colombia.

Y la quinta: un nivel de calidad artístico importante. Destacamos Bienvenido a casa de la compañía Pequeño Teatro de Morondanga (Uruguay), dirección de Roberto Suarez; La Mitad de Dios, estreno de la compañía Comedia Nacional de Uruguay, escrita y dirigida por Gabriel Calderón; Maleza de la compañía chilena Teatro Móvil bajo la dirección de Muriel Miranda; Morir de amor de Jorge Hugo Marín por la compañía La Maldita Vanidad (Colombia); Apesta de Exilia2 teatro de Colombia con dirección de Víctor Quesada; Romeo y Julieta de Diego Aramburo de Kikinteatr de Bolivia; Caleidoscopio de Carlos Gallego por Teatro de la Vuelta (Ecuador) y citaremos al final Transit de María Rovira que presentó una Carmen racial. No me quiero olvidar de nuestros queridísimos Miguel Olmeda y Txubio Fernández de Pinedo de Zanguango que presentaron con gran éxito su espectáculo titulado Aquí va a pasar algo.

Las Artes de la Calle siempre han sido importantes en el Festival de Manizales. En la última década la apuesta ha sido más decidida. Las artes de la calle, un hecho extraordinario que invade lo cotidiano, capaces de crear espacios abiertos, libres de normas, y provocar el mestizaje artístico y multicultural. Capaces de crear nuevos públicos y de acercar nuevos confidentes a lo escénico. Las calles son invadidas por los sueños. Las artes de la calle pueden realizar preguntas, ofrecer ideas, crear belleza o sorpresa. Las artes de la calle no tienen barreras con el espectador. El actor provoca, el público reacciona y la ciudad a modo de escenario los acoge creando siempre una mirada nueva y renovada.

Manizales ha contribuido activamente en la renovación de los conceptos y de las estéticas en las artes de la calle confrontando artistas de aquí y de allá, promocionando el encuentro y el contacto entre ellos. Se han organizado distintos talleres sobre el tema:  Gestión de artes de la calle, Producción escénica, Gestión de giras internacionales,…Ha ido proponiendo alejarse de la animación para entrar de lleno en nuevas dramaturgias y nuevas maneras de entenderlo.

El circo ha tenido un status especial durante este festival. Se está trabajando seriamente en la renovación y desarrollo del circo colombiano. La superación de antiguos esquemas en el circo es uno de los retos del Ministerio de Cultura y es una de las aportaciones importantes de la edición de este año del festival: se han confrontado conceptos y estéticas a través de una exhibición bien seleccionada, además de actividades formativas y educativas.

El Encuentro Internacional de Investigación en artes escénicas organizado por el festival en colaboración con la Universidad de Caldas y con La Salle College ha aunado esfuerzos con el objeto de fortalecer el diálogo entre profesores, creadores e investigadores en artes escénicas. El eje central ha sido estudiar el impacto del cuerpo y de las tecnologías en las artes escénicas de hoy día. Conferencias, experiencias, foros y debates han ido desgranando distintos aspectos planteados en el encuentro por más de una veintena de profesores e investigadores provenientes de toda América y Europa.

En cuanto a la exhibición de espectáculos, este es un pequeño resumen que sirve como apunte y muestra de lo que ha sucedido este año en el festival.

Romeo y Julieta de Aramburo. Compañía: Kiknteatr (Bolivia).  Diego Aramburo, Premio Nacional de Teatro en Bolivia, es el director de la compañía y director de este espectáculo que plantea de una manera directa y muy contemporánea ¿cómo es el amor hoy día?, ¿cómo son los adolescentes?, ¿cómo se vive el romanticismo? Todas estas preguntas son el punto de partida de un trabajo extremo y radical.

LA MITAD DE DIOS, DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN DE GABRIEL CALDERÓN.
culturaCompañía: Comedia Nacional (Uruguay).

La Comedia Nacional es el único elenco teatral público que existe en Uruguay y una de las compañías de actores más antiguas de América. Han confiado, en esta puesta en escena, en Gabriel Calderón, un revulsivo del teatro uruguayo, un fenómeno latinoamericano llamado a marcar un antes y un después en el teatro mundial. Gabriel, que ronda los treinta, es integrante y cofundador de la compañía uruguaya COMPLOT.

MORIR DE AMOR, DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN DE JORGE HUGO MARÍN.
Compañía: La Maldita Vanidad (Colombia).

La Maldita Vanidad fue creada como un laboratorio de artistas jóvenes que presentan sus propuestas en espacios no convencionales. El espectador se convierte en un voyeur. Jorge Hugo Marín, nacido en Medellín, es Maestro en Arte Dramático de la Universidad de Antioquía además de actor, dramaturgo y director de escena.

Han pasado más de cuarenta años y el Festival de Manizales ha ido adaptándose a la realidad sociocultural y política latinoamericana para seguir aportando y cuestionando lo que las artes escénicas son y lo que deberían ser en la sociedad.
El compromiso, la colaboración y la honestidad son el camino marcado por un Festival fiel a su historia, consciente de su presente y autocrítico con el futuro.

Manizales, el festival más antiguo del continente, sigue siendo una gran fiesta teatral que ha celebrado por partida doble, sus 45 años de existencia y su edición número 35 tanto en sala como en las calles. Las salas y teatros de la ciudad llenos de público y de público joven: España, Turquía, México, República Dominicana, Brasil, Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia, Euskadi y como ciudad invitada, Montevideo, declarada Capital Iberoamericana de la Cultura 2013. En las calles una carpa de circo, epicentro de la programación de espacios abiertos que ha discurrido paralelamente por las principales plazas de Manizales.

El año que viene será la 36

 

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