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Juan Diego Alvira Cortés, el periodista de la gente

Escribe: Omaira Ríos Ortiz

A sus 41 años, el ibaguereño Juan Diego Alvira Cortés es un hijo dilecto de su región, homenajeado con la Medalla de Honor de la Asamblea Departamental del Tolima, por ser su mejor embajador.

Así mismo, la Universidad Jorge Tadeo Lozano donde estudió periodismo, publica orgullosa que es egresado de sus aulas. Él siente lo mismo por su alma máter: “Yo no soy comunicador social, no me gusta ese título, soy y prefiero y me gusta ser periodista egresado de la Jorge Tadeo Lozano”.

Esta entrevista muestra cuán merecido es su éxito temprano y el cariño que le profesan su universidad y su región. Nos recibe en el escritorio de la emisora Blu Radio, donde trabaja, además de ser el presentador de Noticias Caracol en las emisiones de la mañana y el medio día. En verdad es un hombre muy ocupado y pese a ello hace un hueco para recibirnos con su ya reconocida sonrisa abierta y actitud relajada. Solo fue necesaria una pregunta para que nos contara de su vida, sus anhelos y proyectos: ¿por qué estudió periodismo y derecho?

UNA ABUELA INSPIRADORA

 

JuanDiegoAlvira (1)“Siempre tuve esa dualidad entre el periodismo y el derecho. Cuando era niño como de 7 años, por  circunstancias familiares, mi madre nos envió a mi hermano y a mí a vivir con mi abuela materna Tulia Olivera, una liberal de raca mandaca que vivía en Ortega. En ese pueblito perdido del Tolima mi abuela me enviaba sagradamente a comprar El Tiempo y el Espectador y los leía en su totalidad. Con ella aprendí el gusto por la lectura. Ella era amorosa pero también muy estricta, disciplinada y exigente. Luego de leer los diarios me contaba historias y me explicaba los hechos”. Tal vez no se lo imaginaba pero la señora Tulia fue quien infundió a Juan Diego el amor por el periodismo y en especial por la crónica y el sentido de servicio social.

VOCACIÓN TEMPRANA

“En el Colegio Franciscano Jiménez de Cisneros de Ibagué, participé con el periódico y luego viajé a Bogotá para estudiar periodismo en la Jorge Tadeo Lozano, pero en las vacaciones de la universidad me iba para Ibagué y allí un amigo me invitó a reemplazar a los periodistas que salían de vacaciones en la emisora de RCN de la ciudad. Recibía un salario mínimo y recuerdo que aunque ya existían las computadoras, allí había que redactar las noticias en una antigua máquina de escribir Remington. El horario era de 5 a. m. a 7 p. m.”. Esa experiencia le dio cancha y agilidad, pues para cada emisión de noticias el periodista debe tener como mínimo unas siete u ocho noticias.

UN MOCHILERO EN LIMOSINA

“Yo siento que nací para ser periodista de televisión, desde el principio siempre quise trabajar en ella, pero antes tuve que trabajar gratis dos años en El Espectador; creo que al cabo de esos años, como por compasión, comenzaron a pagarme”.

“Estaba encargado de la sección de tecnología y fue un reto porque aunque no me gustaba, tuve que aprender sobre el tema. Esa experiencia me enseñó que la labor del periodista es escribir para la gente con un leguaje pedagógico, que les permita a las personas comunes entender lo que queremos comunicar. Yo veo que muchos periodistas escriben para sí o para cierta élite, a veces usan palabras sin conocer su significado.

Por ejemplo dicen fast track y nadie sabe lo que significa. Yo prefiero escribir para las personas comunes con un lenguaje pedagógico y digerible”. A Juan Diego le molesta que con la llegada de las nuevas tecnologías y redes sociales estemos cada día más contaminados por el inglés y el abuso de extranjerismos, esa parece ser la regla de oro de los nuevos “comunicadores”.

“Pero también reconozco que escribir sobre tecnología me permitió viajar por el mundo y conocer muchos lugares y hospedarme en hoteles lujosos, porque las empresas de tecnología mueven mucho dinero. Recuerdo que una vez me recibieron en el aeropuerto en una limosina y cuando llegué al hotel, los botones corrieron a abrirme la puerta, fue grande su decepción cuando me vieron bajar con una mochila”.

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SUEÑO CUMPLIDO

“En el año 2002, Natalia Ramírez, editora en la página Estilo de la que hacía parte la sección de tecnología, me recomendó para una entrevista con su esposo Hernando Salazar, porque ella sabía que mi sueño era la televisión. Fui a la entrevista y de inmediato me contrató para los fines de semana. Cuando comencé entendí que nací para eso y todo el mundo me preguntaba si había estudiado para hacer televisión porque se me daba de manera natural hablar frente a la cámara tal y como soy: fresco y descomplicado. Y fue perfecto porque ese era el estilo y la filosofía de Citytv”.

“Como la universidad Gran Colombia me quedaba a una cuadras entré a estudiar derecho que era otro de mis sueños. En poco tiempo nació el programa City acción contra el crimen y fue perfecto porque me gusta el periodismo que está del lado de la gente. Yo creo que tanto el derecho como el periodismo tienen como función servir a la gente y son un buen complemento porque el derecho me permite entender y explicar mejor lo que pasa”.

Aunque el programa no fue idea suya, si sí lo fue su estilo de presentación.  Juan Diego se caracteriza porque habla mientras camina con naturalidad por el lugar de los hechos y, porque explica de una manera pedagógica lo que ve y lo que sucede. Atractivo personal, carisma, cultura, conocimiento y personalidad se unen para darle un sello único.

LAS GRANDES LIGAS

Su oportunidad anhelada de pasar a las grandes ligas de Caracol Televisión y Blu Radio llegó solita, por mérito propio en el 2011 y me atrevo a decir que se demoraron como unos ocho años en olfatear que Juan Diego era ya un diamante suficientemente pulido.

“Estaba a punto de comenzar la emisión del noticiero del medio día cuando me llamó Diego Fernando Patiño. Le pedí que me diera un número para devolverle la llamada y así lo hice tan pronto terminé mi presentación. Comencé en febrero del 2011 en el noticiero del fin de semana, pero a la semana me pasaron a la emisión del noticiero de la mañana y el medio día”.

Pero él no se conforma con ser un presentador. “Yo tengo alma de reportero, me gusta estar en la calle del lado de la gente. Cuando me llamaron para crear una sección que permitiera la participación ciudadana propuse crear El periodista soy yo y elaboré un tutorial para empoderar a las personas y enseñarles cómo elaborar sus videos cortos, cómo usar el celular y el manos libres. El país es muy grande y todavía hay mucho que se queda sin mostrar”.

“Nosotros les damos desarrollo a algunas de esas notas. Por ejemplo, logramos llevar a la ministra de educación Gina Parody a una escuelita de una vereda de Córdoba. Hoy tenemos la satisfacción del deber cumplido porque ella se comprometió y cumplió con un colegio que ahora no solo sirve a la vereda sino a toda la región. La ministra se llevó los méritos y nosotros la satisfacción”.

UN ÚLTIMO DESEO

En el 2010 Juan Diego ganó el Premio India Catalina como mejor presentador de noticias. En el 2014 recibió el Premio Fasecolda al Periodismo de Seguros al mejor trabajo de televisión por la investigación Autos en la mira: un descuido, un atraco -junto a Valeria Chantré-. Ese mismo año le dieron el Premio al Mérito de la revista Momentos como Mejor presentador de noticias.

Desde 2015, dirige la sección El periodista soy yo, que se basa en denuncias ciudadanas enviadas en video. Además dirige y conduce un espacio informativo de Blu Radio, llamado Vive Bogotá.

Está casado con Ana María Escobar, otra periodista igualmente comprometida con labores sociales. Fue jefe de prensa del INPEC por nueve años y ahora está con la Unidad de Gestión de Riesgos y es además una defensora furibunda de los animales. “El amor me entró por los ojos porque es muy hermosa, pero también me encanta su inteligencia, su carácter animado, es cariñosa, nunca desfallece, sabe darme ánimos cuando estoy preocupado y tiene una gran vocación de esposa y madre. Además es una activa defensora de los animales: perros, gatos, conejos, lo que sea”.

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Los dos comparten una casa moderna con tres mascotas: Homero, Luna y Bruno, los dos últimos recogidos y salvados de las calles bogotanas. En octubre Juan Diego anunció en las redes el nacimiento de su hija María del Mar. Es activo en Instagram y parece disfrutar de su popularidad: “Como soy una persona reconocida la gente se siente cercana a mí, trato de contar algunas cosas pero se dónde está la línea roja. Los detalles de la intimidad se quedan guardados”.

Hoy Juan Diego parece tenerlo todo, pero todavía le falta por cumplir un último sueño: “Siempre he querido tener mi propio programa periodístico de investigación, rescatar el reporterismo que está del lado de la gente, hacer esa denuncia que se pone a su nivel, que ayuda a las personas”. A lo mejor su abuela Tulia conspire desde el cielo para que se le cumpla pronto.

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