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Luz Amparo Álvarez: una mujer con ochenta personalidades

Escribe: Omaira Ríos Ortiz

¿Es posible que una persona tenga ochenta personalidades? En el caso de la show woman, cantante, baterista, productora, imitadora, jurado del concurso Yo me llamo, y humorista paisa, es perfectamente posible… y hasta más.

Así lo demuestra en su nuevo espectáculo titulado Semejante Show. En esta obra ella demuestra su destreza incomparable para imitar a quien se le dé la gana, para cantar como una diosa, para actuar, bailar y hacer humor como ninguna otra mujer en Colombia lo hace.

Semejante Show lo estrenamos el año pasado y ahora regresamos con él del 22 de septiembre al el 15 de octubre, en Bogotá, de jueves a sábado en el auditorio ABC del Teatro del Buen Consejo. Continuaremos con el show en los eventos empresariales de fin de año. No hemos dejado de presentar Dios nos ampare, con el que llevamos más de 2000 presentaciones en teatro, porque, todavía nos lo piden.1

Esta nueva obra no es stand up comedy, no se trata de contar chistes, porque no me sé ni uno. Aquí yo recreo ochenta personajes de la vida real acompañada por bailarines y tenemos un video sincronizado de música vocal.  Se trata de un show de humor que dura una hora y 45 minutos”.

– Como en el fútbol…

“Ah, sí, pero sin intermedio, con la misma pasión y la misma emoción pero sin goles, solo a los que den papaya. No se trata de política, ni es un panfleto para influenciar a nadie en ningún sentido, se trata de reírnos de nuestra realidad y este año vinimos recargados con Clara López y su noviazgo con Álvaro Uribe, traemos a “La camarita” una llanera reinsertada que le canta a Colombia, las ya conocidas: Ester Tulia (empleada de la Casa de Nariño), Dinamirta Torres y muchas más”.

El éxito de esta nueva propuesta escénica está  asegurado por un trío dinámico: Luz Amparo como directora y protagonista principal, su esposo Ricardo Prado como productor musical (productor y compositor de los éxitos internacionales de Maia), y los libretos de César Augusto Betancur (Pucheros). Los tres reconocidos por sus talentos, los tres exitosos y dedicados en cuerpo y alma a su oficio.

SOLO UNA LUZ AMPARO 

Definir a Luz Amparo es fácil porque aunque podría esconderse tras la máscara de algunas de las personalidades que imita, ella en la realidad es transparente hasta la ingenuidad. Además, tiene la inteligencia suficiente y una delicada sensibilidad para no quedar atrapada en alguno de sus personajes y volver al centro de su propio yo fuera del escenario.

Me recibe para la entrevista con la calidez propia del paisa: una sonrisa amplia y franca, los brazos abiertos para dar un abrazo cálido y palabras amorosas de bienvenida que me hicieron sentir como si fuéramos amigas íntimas y estuviera en mi casa. Confiesa que es tímida, de convicciones sólidas y firmes, racional y a la vez soñadora. Habla rápido y sus ideas e historias se atropellan en su boca, típico de los geminianos. Observo que es perfeccionista y escrupulosa con el orden y el aseo. Solo logra sentarse para conversar con calma después de reacomodar unos muebles que, según ella, están en desorden. Habla con confianza, sin dobleces ni poses. Siento que me muestra su esencia como un libro abierto, sin libretos aprendidos.

2“No puedo con el desorden, necesito que todo esté perfecto y todo quiero hacerlo ya, por eso una de mis frases es: no dejes para mañana lo que puedes hacer ya. Soy muy inquieta y siempre me estoy formando para hacer de mi oficio una carrera completa. Soy muy disciplinada y enferma por el trabajo y estoy aprendiendo a encontrar mi centro. Soy obsesiva y terca, pienso que a veces eso es un defecto, pero también es una cualidad, porque no me canso y persisto hasta lograr lo que quiero. En el amor soy muy estable y ya tengo seis años con mi esposo y estoy feliz, él es divino, nos complementamos muy bien porque primero fuimos amigos y seguimos siéndolo, conversamos mucho”.

Cuando era joven se casó con un primo, pero el matrimonio solo duró tres años, luego tuvo noviazgos largos porque, aunque es extremadamente inquieta y creativa, en el amor prefiere la estabilidad de una compañía y la seguridad de un amor confiable.

Responde con facilidad las preguntas pero se dispersa y termina hablando de mil cosas diferentes, así entiendo que puedo descubrir más de su esencia si dejo que exprese con libertad las mil ideas que rondan por su cabeza.

De pronto terminamos hablando de la India. “Estuve en la India en el 2008 porque soy una viajera loca, he conocido más de 50 países. Me encantan las historias, conocer las culturas, saber más sobre el budismo. Cuando llegué me sorprendió su pobreza y el trato a la mujer.

Después pasé a Dubái porque quería ver el contraste y debo confesarte que prefiero la India  porque tanta perfección carece de magia, es una ciudad sin historia y yo soy una aprendiz permanente. Conocer otras culturas te abre la mente, te enriquece”.

UN CORAZÓN DIVIDIDO

La artista reconoce que vive agradecida con Bogotá. “Aunque fue duro al principio porque no había muchas mujeres imitadoras y comediantes, era un mundo de hombres y hubo envidias, las personas de Bogotá me acogieron desde el principio. Además gracias a Bogotá perdí la ingenuidad. Cuando llegué era muy tímida y no conocía mucho de la vida. Y reconozco que aquí se consolidó mi carrera. Agradezco a la televisión porque me dio el reconocimiento por mi trabajo, y no hablo de la fama porque te hace creer lo que no eres, sino de la valoración y el reconocimiento por mi oficio. También estoy agradecida con la radio porque es mágica y formadora, me dio cancha pero yo prefiero el teatro porque es más honesto. La mirada del público es el regalo más grande, incluso aprendes cuando esa mirada es de desaprobación. Yo  estoy enamorada de lo que hago y aunque soy romántica, sensible y emotiva, también soy empresaria y debo pensar racionalmente. Por ejemplo, hago mis primeras presentaciones como a mí me gustan porque soy fiel a mis convicciones, me gusta el humor de actualidad y por eso tengo que mantenerme informada. A veces me critican porque mi humor es muy blanco”.

En efecto Luz Amparo maneja un humor diferente al de la desaparecida cuenta chistes la Nena Jiménez, o al picante de Alejandra Azcárate, por eso su humor exige mucha sensibilidad y suspicacia.

Y aunque su carrera es sólida gracias a lo que ha hecho en la capital del país, añora a su natal Medellín. “Sigo siendo paisa y extraño a Medellín, pero también le agradezco a Bogotá porque me hizo valorar más a mi familia, a las cosas que antes despreciaba. Cuando estaba en casa no me gustaba el sancocho, ahora es lo primero que pido cuando llego”.

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PROYECCIÓN AL FUTURO

Crisanto Vargas (Vargas Vil) la descubrió cantando y tocando la batería en el restaurante El Castellano en Medellín. El reconoció su talento para cantar y un oído experto para imitar; fue así como en 1989 hizo sus primeras imitaciones de Topo Gigio y Petete, en El Manicomio de Vargas Vil, programa en el que estuvo por cinco años. Cuando estudiaba técnica vocal en Instituto Metropolitano, se entrenaba todos los días imitando a sus cantantes preferidas: Cindy Lauper y Madonna. Y como es perfeccionista complementó sus estudios vocales con maestros italianos y cubanos.

A principios de 1994 entró a RCN Radio en el programa de humor La Zaranda. Allí conoció a “Pucheros”. La radio la hizo famosa pero fue su rol como jurado en el concurso Yo me llamo, de Caracol Televisión, el que le dio visibilidad. Para entonces ya era una auténtica show woman madura, formada y muy profesional, capaz de interpretar a cerca de ochenta personajes.

En la actualidad, junto con su esposo Ricardo Prado, es la empresaria de su vida profesional y tiene más para el futuro. La casa donde realizamos la entrevista es su sede recién restaurada y adaptada para que funcione como su centro de operaciones. Será su oficina, una casa cultural, un tertuliadero y un teatro. “Haremos teatro de memoria, comenzaremos con una obra muy bella sobre  García Lorca titulada La piedra oscura, escrita por el español Alberto Conejero, una obra galardonada y hemos comprado sus derechos. Se trata de la historia real de un hombre que, sin ser homosexual, se enamora de García Lorca. Él está en la cárcel y convence a su carcelero para que le permita rescatar la obra del poeta porque sabe dónde está escondida”.

La obra se presentará en el pequeño teatro adecuado en la casa llamado Sala Uno y puede albergar cómodamente a 70 personas. El sitio tendrá un jardín garcialorquiano, y la idea es que los amigos lleguen con las plantas preferidas del poeta insigne español. Tendrá una cafetería y, con toda seguridad, se respirarán amor, humor y pasión por el teatro comprometido con la cotidiana realidad.

Luz Amparo habla con timidez sobre este proyecto y casi tengo que sacarle con ganzúa información del mismo, ella prefiere mantener un perfil bajo pero se nota por lo que pude ver que Sala Uno será su hijo consentido y muy seguramente, como le ha ocurrido en su vida profesional, será un lugar muy reconocido, epicentro cultural del barrio El Polo en Bogotá.

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