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SEGUNDA EXPEDICIÓN BOTÁNICA

El sueño de Marco Aurelio Cristancho

Escribe: Omaira Ríos O.

Desde enero de este año, Marco Aurelio Cristancho Ardila es el nuevo Director Científico del Centro de Bioinformática y Biología Computacional de Colombia – BIOS. Sus 25 años de experiencia como científico de Cenicafé y su fructífera trayectoria investigativa como microbiólogo y bioinformático fueron su as bajo la manga para obtener este cargo.

Ahora, desde un moderno centro investigativo en Manizales, Caldas, liderará varios grupos interdisciplinarios en áreas de la salud, el agro, la biodiversidad y el medio ambiente y está feliz con este nuevo reto: “Esta es una oportunidad gigante, porque tenemos que hacer alianzas con investigadores de muchísimos sectores”.

LA PASIÓN DE UN CIENTÍFICO
Marco Aurelio Cristancho nació el 11 de agosto de 1967 en un pequeño pueblo de apenas 82 Km cuadrados y unos 10 mil habitantes, al norte de Cundinamarca, ubicado a 130 kilómetros de Bogotá, un poco más frío que la capital, con tradición ganadera y lechera.

Sin embargo, Marco Aurelio, creció en Bogotá a donde se trasladó con su familia siendo muy niño.. “Mi infancia la pasé en Bogotá en una época en que era muy común jugar en las calles del barrio, dado que había pocos carros y también pocos peligros. Tengo un hermano mayor que vive en la capital y una hermana menor que vive en Canadá”.

Para él fue muy fácil saber qué quería estudiar. “Siempre me incliné por el estudio de los seres vivos y esto fue lo que me llevó a la microbiología. Mi ilusión siempre fue viajar y lo he logrado. Al día de hoy conozco buena parte de Colombia y más de 30 países”.

Fue gracias a la influencia de un compañero de estudio que descubrió su pasión por la microbiología pues le mostró su potencial en el área de la investigación. Y aunque es un hombre dedicado a la ciencia y le encanta estudiar y leer, también hace deporte y disfruta del cine.

TRAYECTORIA DE ÉXITO
Su trayectoria es impresionante; se graduó de microbiólogo en la Universidad de los Andes en 1989 y al año siguiente comenzó a trabajar como investigador científico de Cenicafé.Siete años después, y gracias a una beca del Consejo Británico y Colciencias, realizó un doctorado en Biología Molecular de Plantas en la Universidad de Manchester, Inglaterra.

A su regreso continuó en Cenicafé, pero su sed de conocimiento lo llevó en el año 2000 a Estados Unidos para cursar otro posgrado en Bioinformática en la Universidad de Cornell, la misma donde estudió Bárbara MacClintock, ganadora del Nobel de Medicina en 1983, por descubrir en los tomates los transposones o genes saltarines.

Durante los 25 años que dedicó a la investigación del cultivo del café dejó un legado muy importante, porque logró demostrar que una enfermedad como la roya del café, la cual ataca el cultivo en forma cíclica, está íntimamente relacionada con el cambio climático.

Sus conocimientos en microbiología y bioinformática han sido de gran ayuda para cuidar nuestro medio ambiente y su explicación es bastante sencilla:

“La bioinformática es un área de la ciencia que aplica tecnologías de cómputo para el análisis de datos biológicos y puede ayudar al medio ambiente por medio del estudio de microorganismos utilizados en la limpieza de áreas con desechos industriales”. Al parecer los genes saltarines que descubrió la doctora Bárbara MacClintock en el tomate son muy importantes. Me pregunto si están en todas las plantas y qué utilidad tiene ese conocimiento.

“Tienen una importancia mayúscula en lo que llamamos técnicamente “regulación genética”, que consiste en prender ciertos genes de acuerdo a las necesidades del individuo. Por ejemplo, los genes saltarines pueden hacer prender genes que necesitamos para defendernos de una enfermedad en caso de que nos veamos atacados por ella”.

Me intriga saber por qué un brillante investigador que tuvo la oportunidad de estudiar en el extranjero y quedarse allí con mejores oportunidades en su área prefirió regresar al país. “Colombia lo tiene todo por desarrollar y como colombiano siempre he sentido la necesidad de colaborar al desarrollo de mi país. Aquí existen todas las posibilidades de hacer investigación de alta calidad y el mejor talento humano para ello”.

Aurelio

EN POS DE LA CALIDAD
Cenicafé es el Centro Nacional de Investigaciones del Café y pertenece a la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia. Investiga todos los aspectos referentes a la planta de café, las enfermedades y plagas que la atacan, el desarrollo de plantas de café mejoradas, y la sostenibilidad del cultivo del café por medio del desarrollo de tecnologías amigables con el medio ambiente.
Allí el doctor Marco Aurelio Cristancho dejó un importante legado: “Fui el creador del área de bioinformática, la cual durante los 15 años en que la lideré en el Centro se encargó de estudiar datos biológicos de la planta de café y de organismos relacionados con esta planta como la broca del café, la roya y de microorganismos utilizados en programas de control biológico. También lideré proyectos que llevaron al desarrollo de estrategias de control de la roya del café que es la peor enfermedad que afecta el cultivo en Colombia y otros países productores del grano”.

Pese a sus aportes al cultivo del café colombiano, el doctor Cristancho no se envanece ni se califica como el que más sabe en el área: “Por supuesto que no. Tengo experiencia en el análisis de datos bioinformáticos del café y otros organismos relacionados con la planta y en el control de enfermedades de este cultivo, pero hay expertos en cada área de estudio del café que son los que más saben de cada tema en particular”.

¿Cuáles son las cualidades que hacen al café colombiano como el más suave del mundo?
– El hecho de que sea cultivado a mano sin el uso de máquinas hace que su selección sea muy cuidadosa. Tenemos unas condiciones de clima, suelos y de las variedades de café que cultivamos, que también hacen que produzcamos el café de mayor calidad del mundo.

LIGAS MAYORES
Su cambio como director científico en BIOS parece ser un salto a ligas mayores.

¿Qué hacen en el Centro de Bioinformática y Biología Computacional de Colombia – BIOS?

“Utilizamos el centro de cómputo de más alto desempeño en Colombia para el almacenamiento y análisis de datos biológicos. Colaboramos con grupos de investigación, innovación y desarrollo de universidades, gremios de la producción y empresas en la solución de problemas de tipo biológico”.

Allí el doctor Cristancho tiene un importante reto: “Posicionar a BIOS en los próximos 3 años como un centro tecnológico de excelencia que atraiga a los mejores investigadores de bioinformática del país y sea reconocido por la calidad de sus trabajos en el área. Realizar este mismo posicionamiento en Latinoamérica en unos 6 años”.

¿Qué aporte o descubrimiento le gustaría hacer?
– “Me gustaría liderar un proyecto para hacer la Segunda Expedición Botánica. Volver a traer a Mutis a los tiempos modernos y convencer a entidades de financiación, el gobierno, universidades, grupos de investigación para desarrollar un macro proyecto que permita utilizar herramientas modernas en el conocimiento y utilización de toda la riqueza de plantas que poseemos”.

¿Cree que estamos a tiempo de salvar al planeta de nuestra mano destructora y cómo?
– “Considero al planeta más poderoso que nosotros y creo que se sabrá defender de la raza humana antes que lo destruyamos. De todas formas sí estamos a tiempo de salvarnos a nosotros mismos y creo que hay movimientos muy fuertes alrededor del mundo para cambiar nuestras costumbres auto-destructivas”.

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