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El helado, un placer nutritivo

Escribe: Diana Uribe Cadavid

Durante las épocas más calurosas del año, es recomendable tener en cuenta cierto tipo de cuidados fundamentales para proteger nuestra salud en estos días de calor intenso cuando sudamos un poco más de lo normal y perdemos una buena cantidad de líquidos que pueden llevarnos a la deshidratación.

Una de las recomendaciones más comunes es beber al menos 2 litros de líquidos al día, pero una forma útil, refrescante y nutritiva de tomar los líquidos que necesita nuestro cuerpo es gracias al helado.BuenaMesa (5)

¿De dónde surge?

Según la historia, desde antes del año 400 a. C., los miembros de la realeza en Oriente Medio solían hacer una mezcla de hielo, azafrán y frutas, muy similar a lo que hoy conocemos como sorbete. Esta costumbre se extendió durante la Edad Media a países como Arabia y China, donde empezaron a fusionar hielo con productos azucarados, frutas y leche; método que posteriormente llegó a Grecia y Roma. Sin embargo, fue en Italia donde nació el famoso helado.

Luego de regresar de Oriente, Marco Polo introdujo las recetas de los postres helados en Italia, provocando así la curiosidad de la gente y promoviendo una gran cantidad de experimentaciones de donde se creó el helado artesanal.

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En 1660, el italiano Procopio inauguró en París la primera cafetería que servía helados. Posteriormente, alrededor del año 1700, varios heladeros italianos popularizaron sus deliciosos helados por Europa y Estados Unidos, donde se inventó la primera maquinaria capaz de producir helados en cantidad industrial.

Actualmente, gracias a tecnología y a la imaginación de heladeros artesanos y expertos, podemos encontrar ricos y originales sabores.

Una opción alimenticia

Más que un postre o capricho de verano, el helado es una deliciosa opción alimenticia y juega un papel importante en ella gracias a sus nutrientes y a la riqueza de sus ingredientes.

Dejando de lado los prejuicios que se han generado en torno al helado y según investigaciones sobre nutrición, el helado es un alimento completo, importante en toda dieta variada y equilibrada.

Dependiendo de la cantidad de leche que contengan, su valor proteico puede variar. Para helados ricos en leche, se pueden comparar con una porción de queso y para los menos ricos en leche, a un yogur.

Dentro de sus muchas cualidades, el helado ayuda a la digestión, favorece la hidratación, crea una sensación de bienestar y combate la sequedad de las vías respiratorias, características que hacen del helado un producto adaptable a todas las edades. Por ejemplo, para los niños son una buena opción, especialmente para quienes no les gusta la leche; para los ancianos con dificultades de masticación, son excelentes por su textura suave y cremosa; y para los deportistas son una fuente de energías y nutrientes.

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Los mitos

Así como hay variedad de sabores de helado, los mitos que le rodean también son diversos. Los más curiosos y clásicos se encuentran detallados a continuación:

Aumenta el colesterol: aunque se puede encontrar colesterol en helados con lácteos, lo cierto es que su presencia no es muy alta, inclusive es considerablemente menor a la que encontramos en los lácteos en sí mismos. Sin embargo, es mejor elegir helados dietéticos, hechos a base de leche desnatada, o helados a base de agua.

Engorda: aunque más que un mito es una realidad, no debemos exagerar en este sentido. Lo más prudente es consumirlo de forma moderada para no tener consecuencias negativas en nuestro peso.

No aporta valores nutricionales: como se mencionó anteriormente, los helados elaborados con lácteos poseen un significativo valor nutritivo, pues son ricos en calcio y proteínas, y aportan vitaminas del grupo B, como la vitamina B2.

Es malo para la garganta: la realidad es que el frío del helado es útil para aliviar las inflamaciones de la garganta y la boca.

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Y tú, ¿qué sabor prefieres?

En la variedad está el placer, dice uno de los refranes más populares, y en materia de postres y helados es bastante acertado. En el mundo hay cientos de recetas caseras para elaborar una crema de helado de calidad, con la que un paladar quede satisfecho. Los frutos, las texturas y hasta los licores son utilizados por los expertos para alcanzar la perfección, no obstante hay unos sabores que logran cautivar a los comensales por sus colores y olores.

A pesar de esa diversidad, la vainilla es el sabor con más seguidores en todo el mundo, seguido del helado de chocolate, predilecto entre los más chicos; mientras el pistacho y la fresa son los favoritos de los adultos. Hay quienes se dejan cautivar más por sabores ácidos como el limón y la naranja para refrescarse, entre tanto los expertos intentan captar la atención del público con postres hechos de helado, como el tiramisú o el dulce de leche.BuenaMesa (4)

Un estudio de The NPD Group National Eating Trends Services, arrojó los 5 sabores más exitosos entre los estadounidenses:

  1. Cookies n’ cream (40 %)
  2. Vainilla (26 %)
  3. Fresa (19,3 %)
  4. Pistacho (15,9 %)
  5. Chocolate (12,9 %)

Con un helado se enamora, se dice te quiero, se ríe, incluso se llora. No importa el sabor, lo que cuenta son las sensaciones que despierta.

Y tú, ¿ya te antojaste?

Receta: Helado cremoso de chocolateBuenaMesa (1)

Ingredientes

  • 250 ml de leche
  • 250 ml de crema de leche
  • 25 gr. de cacao en polvo
  • 85 g de chocolate fondant
  • 100 g de azúcar
  • 2 yemas de huevo
  • Sal

Preparación

  1. Batir las yemas con el azúcar hasta que esta se disuelva. Reservar en un bol.
  2. En un cacerola a fuego bajo, poner la leche con la nata y el cacao en polvo. Remover para que se integre y se disuelva el cacao.
  3. Rallar o trocear el chocolate fondant, incorporar a la mezcla anterior y batir hasta que se deshaga el chocolate. Añadir una pizca de sal para realzar el sabor.
  4. Incorporar la mezcla de yemas que teníamos reservada, batir bien por unos minutos sin parar de remover para que no hierva y se corte. Retirar del fuego y dejar que temple a temperatura ambiente.
  5. Si tenemos nevera, enfriar la mezcla y ponerla allí por unos 30 minutos. Si no, poner en un recipiente plano y metálico, llevar al congelador y remover cada media hora durante tres horas para romper los cristales de hielo que se van formando.

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