Facebook Twitter Instagram Youtube

De Boyacá a Corcovado. Los viajes olímpicos hasta Río 2016

Escribe: Camila Díaz Vélez

En 1932, Jorge Perry Villate, un boyacense de ‘racamandaca’, soñó con competir en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles (EEUU).

Su padre, quien creía firmemente que su hijo tendría las agallas para llegar lejos, lo retó a caminar los 42 kilómetros que separan a Samacá de Sogamoso, en el departamento de Boyacá, y que por cosas de la vida era la misma distancia que exigía la competencia. Perry, también conocido como “Comodoro Perry”, lo logró y con esto no solo le demostró a su padre que estaba preparado para participar en las justas olímpicas, sino que se convertiría en el primer colombiano en participar en este evento deportivo.

Para ese entonces en nuestro país no existía el Comité Olímpico Colombiano (COC), requisito primordial para poder participar en los Juegos, además la inversión en áreas como el deporte era impensable para la época, sin embargo Perry decidió ponerse en contacto con el Comité Olímpico Internacional (COI), donde a través de una carta solicitaba su participación en las competencias.

El COI no solo le dio la mano aprobando su participación, sino que también financió su traslado 4meses antes de la competencia para que entrenara y estuviera al mismo nivel de los demás competidores.

De Boyacá al Corcovado (3)

Es así como en 1932, apoyado por su familia, reuniendo sus ahorros y con financiación del Comité Olímpico Internacional, Jorge Perry Villate emprendió su viaje hacia Los Ángeles con la ilusión de hacer historia en el país.

Pese a los sacrificios y al apoyo de los organizadores, su desempeño no fue el mejor, pero su tenacidad lo hizo merecedor de la medalla de Mérito Olímpico, que aunque no funciona como una medalla oficial, si resalta el esfuerzo de quienes participan. A partir de ese momento, Colombia empezó a hacer presencia paulatinamente en los Juegos Olímpicos que se realizan cada cuatrienio.

Colombia comenzó destinar unos pocos recursos que garantizaran su participación en las olimpiadas, a excepción de 1952 cuando el país no asistió.

Cada evento iba abonando el terreno para alcanzar el tan anhelado podio, y fue solo en 1972, en los Juegos de Münich (Alemania), cuando Colombia obtuvo 3 medallas oficiales: Helmut Bellingrodt, medalla de plata en tiro al jabalí; Alfonso Pérez, medalla de bronce en peso ligero (boxeo); y Clemente Rojas obtuvo medalla de bronce en peso pluma (boxeo).

 En el año 2000, en los Juegos de Sidney (Australia), Colombia obtuvo por primera vez medalla de oro, en la modalidad de levantamiento de pesas, en la categoría de hasta 75 kg. María Isabel Urrutia no solo trajo consigo la presea de oro, sino que además fue condecorada como la mejor deportista iberoamericana.

Durante esos juegos la árbitra Marta Liliana Toro fue la única mujer seleccionada para actuar como réferi en un partido de fútbol disputado en las olimpiadas.

En su corto recorrido deportivo, Colombia ha dejado poco a poco grabado su nombre en los Juegos Olímpicos de Verano: las atletas Ximena Restrepo y Catherine Ibargüen, los pesistas Diego Salazar y Óscar Figueroa, la yudoca Yuri Alvear, el ciclista Rigoberto Urán y la corredora de BMX y medallista de oro Mariana Pajón, son solo algunos de los nombres que han marcado un precedente en la historia olímpica del país.

Los triunfos obtenidos en los últimos Juegos, Londres 2012, hacen soñar al país con su actuación para estas justas que durarán 19 días. Por su parte, la comitiva colombiana compuesta hasta el momento por 122 deportistas, se preparan arduamente con entrenamientos constantes y mucha disciplina, para que nuestro país viva la verdadera pasión olímpica.De Boyacá al Corcovado (4)

VIVA SUA PAIXÃO

Bajo el lema Viva sua paixão, (Vive tu pasión), Río de Janeiro espera que su experiencia olímpica lo ubique como un referente en materia deportiva e infraestructura en el mundo.

Después de una larga carrera para convertirse en ciudad olímpica, el 2 de octubre de 2009 en Copenhague, Dinamarca, se eligió a Río de Janeiro como la sede de los Juegos Olímpicos 2016. Durante la travesía, ciudades como Madrid, Tokio y Chicago también optaban para llevar a cabo las olimpiadas.

Este año la cuenta regresiva ha comenzado y el próximo 5 de agosto iniciarán los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Este evento, que busca trascender las fronteras con el único fin de reunir al mundo entero en torno al deporte, tendrá sus complejos deportivos en las zonas de Maracaná, Barra de Tijuca, Deodoro y Copacabana. Además, para los turistas y asistentes a los eventos se construirá el “Boulevard Olímpico”, un paseo de 3 kilómetros a lo largo de los muelles y cuya transformación inició en el área portuaria, ubicada en el centro histórico de Río. Allí, frente al mar carioca, la gente se podrá reunir para ver presentaciones en vivo de artistas locales, nacionales y extranjeros, además seguirán minuto a minuto en pantallas gigantes lo que ocurre en cada una de las competencias.

RÍO DE JANEIRO, UN SINFÍN DE PLANES

Conocida a nivel mundial por su legendario Carnaval, considerado la fiesta más grande del mundo, y sus famosas playas que han servido de inspiración para canciones tradicionales de bossa nova, Río de Janeiro es una ciudad que enamora a sus visitantes por su mar, su clima, su gente, su música, su variada fauna y flora, la belleza de sus mujeres, entre otros atractivos. Es catalogada como una ciudad alegre, donde la música, las escuelas de samba y los grupos de baile contagian a residentes y turistas.

Sitios como el Cristo Redentor en la cima del cerro Corcovado, las playas de Ipanema y Copacabana, las favelas, el Cerro Pão de Açúcar y la diversidad de deportes extremos, son algunos de los planes que podrán disfrutar los asistentes a las olimpiadas.

Y no es para menos, según el portal oficial de las Olimpiadas Río 2016, 3 meses antes de iniciarse las justas, el aeropuerto internacional de Río de Janeiro ha duplicado su capacidad de viajeros, además han abierto 100 nuevas tiendas para atender la demanda de turistas. De igual forma, el terminal aéreo cuenta con nueva tecnología para agilizar el tránsito de pasajeros y el control de pasaportes.

De Boyacá al Corcovado (2)

¿CÓMO LLEGAR A RÍO DE JANEIRO?

Al ser un país tan grande, la forma más fácil y rápida de llegar a Brasil es por vía aérea. Lo ideal en este caso es dirigirse, bien sea de forma física o a través de un portal web seguro, a una aerolínea de confianza y conseguir los tiquetes directos desde cualquier ciudad principal de Colombia hasta Río de Janeiro (aeropuerto Internacional de Galeão). Por ser uno de los destinos turísticos más populares de América Latina, cuenta con una variedad de vuelos en distintos horarios, algunos trayectos contemplan escalas en Bogotá, Ecuador, Panamá, y en el interior de Brasil en Sao paulo, entre otros.

Para los colombianos, el vuelo directo de Bogotá a Río de Janeiro puede tener una duración aproximada de 6 horas. Muchas personas, por costos, prefieren viajar a una ciudad cercana a Río de Janeiro, buscando internamente facilidades de transporte en bus, tren o aerolíneas nacionales (Brasil) de bajo costo.

Ahora bien, si su presupuesto no alcanza para hacer el viaje por avión, puede optar por hacerlo vía terrestre por carretera, incluso hay personas que lo han hecho desde los Estados Unidos. El trayecto desde Colombia puede tardar aproximadamente 8 días y es importante tener a la mano los documentos que se requieren: pasaporte, certificado de vacunación contra la fiebre amarilla, certificado de antecedentes disciplinarios, bolsa de viaje con un presupuesto entre 500 y mil dólares, reservación de hotel o carta de invitación de un familiar con nombre de quien recibe, dirección y teléfono.

Actualmente, y saliendo desde Bogotá, Santa Marta, Cartagena, Cali y Medellín, existe empresas de transporte terrestre que hacen el recorrido en dos tramos: el primero de ellos, hasta Lima; el segundo desde Lima hasta Sao Paulo o Río de Janeiro.

Una opción adicional para llegar a Río de Janeiro es por mar, ya que el principal puerto de Brasil se encuentra ubicado en esta ciudad y recibe diariamente cientos de turistas de diferentes nacionalidades. Una opción un poco más “guerrera” o económica es haciendo el recorrido en barco por el Río Amazonas hasta Manaos y luego tomando otra modalidad de transporte hasta llegar a Río.

En cualquiera de las opciones que vaya a elegir, verifique siempre llevar sus documentos al día y cumplir con los requisitos de ley.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *