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LA GRAN AVENTURA EN EL VIENTO

Escribe: Dannisol Arrieta Bonilla

Los vientos de esta época del año son más continuos y fuertes, favorecen el desarrollo de dichos deportes y otras actividades lúdicas recreativas como el elevar cometas, llamadas también papalotes o papagayos, no importa la forma, el tamaño o el color, esta actividad tiene muchos adeptos y reúne a toda la familia, desde los más chicos hasta los más grandes.

AGOSTO es el mes de los vientos y para disfrutarlo en pleno nada mejor que practicar deportes de viento o aéreos, como el parapente, el paracaidismo, el ala delta o el bungee jumping.

De las cosas más interesantes y llamativas que tienen este tipo de deportes es que la mayoría son de aventura, clasificados como extremos, grandes generadores de adrenalina, la hormona que al liberarse en el cuerpo nos deja eufóricos, pues estimula órganos como el corazón aumentando sus latidos, relaja los músculos de las vías respiratorias haciendo que el aire ingrese más rápido a los pulmones y hasta dilata la pupila, intensificado la capacidad visual; en este sentido, practicarlos produce en el cuerpo muchos más beneficios que perjuicios.

Sin embargo, dichos deportes extremos y también de aventura se están transformando en actividades de orden turístico, donde muchos los hacen una sola vez en la vida y otros se enamoran para siempre, hasta convertir dicha práctica en su hobby; como nos cuenta Sara Vásquez, una aficionada a los deportes extremos que no practica uno en particular pero le encanta la aventura, la experiencia de vivirlos al menos una sola vez para liberar la adrenalina y el estrés, oxigenarse y valorar más la vida. Cada año se reta a hacer uno diferente, ya ha hecho parapentismo, bungee jumping, rapel y torrentismo.

Es así como existen muchas personas que aprecian la aventura y que, al igual que Sara, se retan a sí mismos para vivir una experiencia extrema e inolvidable.

EL PARAPENTE

Es por definición un paracaídas rectangular, la historia cuenta que surgió de la necesidad de entrenamiento que tenían unos paracaidistas franceses de aterrizar con precisión al despegar de pendientes muy pronunciadas, sin tener que emplear un avión. Fue así como a mediados de los 70 del siglo pasado que comenzó oficialmente su práctica.

La emocionante experiencia del parapente, conocido también como aerodeslizador ultraliviano, consiste en volar asegurado a un arnés o silla, sujetado a unas cuerdas llamados suspentes, suspentaje o cordines, y una
tela sintética especial, “rip stop”, que impide posibles desgarres, esta tiene la forma de un ala y evidentemente es una estructura no rígida denominada vela o velamen.

Actualmente la práctica de este deporte aéreo se ha diversificado en una actividad turística y de aventura, pues no se requiere mucha experiencia para volar si lo haces en pareja, volando con alguien experimentado y certificado. El tándem en parapente, es decir el vuelo en pareja, ha sido una buena opción para dar a conocer el deporte y estimular su aprendizaje.

Todo parapentista profesional debe tener en cuenta como medidas preventivas, tanto para competiciones o trayectos largos, llevar ropa abrigada, guantes, anteojos antirreflejos; en su mochila de vuelo traer un termo de agua o cantimplora, un alimento no perecedero, un kit de reparaciones de parapentes con suspentes y parches autoadherentes, una navaja multifuncional, monoculares y un silbato para rescates o hacerse escuchar si no está en un punto visible del cielo.

LA GRAN AVENTURA EN EL VIENTO

 

EL PARACAIDISMO

Surgió oficialmente en la Primera Guerra Mundial con los alemanes que invadieron Bélgica y el norte de Francia, hoy por hoy es un deporte además de extremo, oficial y de competición, que le ha dado al hombre la oportunidad de volar y sentir el aire, el vacío y la nada bajo sus pies.

El paracaidismo se puede realizar desde un avión, un helicóptero o un globo aerostático, consiste en lanzarse en caída libre con paracaídas, desde una altura específica, normalmente se realiza el salto a unos 3000 mts de altura. Para practicarlo se necesita una preparación mínima, independientemente que sea en tándem (en pareja), se debe aprender entre otras cosas a lanzarse, abrir el paracaídas y a aterrizar.

Como esta es una actividad deportiva de las más riesgosas, exige al paracaidista usar casco, gafas, altímetro y un sistema de apertura automática, además de llevar siempre consigo dos paracaídas, el principal y el de reserva. Inicialmente, se piensa que cualquiera puede hacerlo, pero hay restricciones para personas con dificultades cardíacas, sobrepeso a partir de los 110 kilogramos o que tengan una altura superior a los dos metros.

Este deporte presenta muchas variaciones con distintos níveles de dificultad. Algunas de las modalidades de paracaidismo son: swooping, tracking, sky surf, wingsuit, trabajo relativo, trabajo relativo de velamen, la ardilla voladora, estilo libre, vuelo libre, trabajo relativo vertical, salto b.a.s.e. (desde plataformas fijas ), salto tándem (en parejas, instructor – alumno).

EL ALA DELTA

También conocido como aerodeslizador, es un planeador que realiza vuelos sin motor a bajas velocidades y su forma se asemeja a la letra griega delta, es de alas alargadas y algo ovaladas, ligeramente parecidas al parapente. El ala delta se compone de dos partes: una vela de tela y un arnés, que es una estructura de aluminio aeronáutico o de fibra de carbono, donde se aseguran el piloto y un acompañante si lo desea.

Por lo general los expertos en este tipo de deporte deben dominar todo lo concerniente a las corrientes de aire, condiciones climáticas y el estado del tiempo, pues de ello depende el tener un plácido viaje. Ahora si has hecho parapente esta experiencia te interesará vivirla, no divisarás el paisaje sentado sino acostado.

EL BUNGEE JUMPING

Bungee jumping, o goming es un salto en caída libre, en el que las personas se arrojan o son lanzadas al vacío desde un puente o una grúa aseguradas a una cuerda elástica que amortigua la caída y provoca rebotes, en la actualidad se usan elementos de seguridad como un casco y un arnés que sujeta la cuerda elástica a la cintura y los pies. Dicha práctica es milenaria y se presume que nació en la isla de Pentecostés, aldea Bunlap, en Vanuatu, como un rito de iniciación o transición de la niñez a la adultez. El bungee más que un deporte extremo, es una actividad de aventura, no requiere condicionamiento físico pero sí gozar de buena
salud no sufrir de la columna o tener molestias lumbares u óseas.

En conjunto o individualmente, cada una de estas prácticas deportivas configuran una experiencia imborrable y quizá irrepetible para algunos, pero no caben dudas de que tal vez para los amantes de la emociones fuertes estos sean sus mejores hobbies, la forma en la que se conectan con la vida y sus propósitos; en fin, si vas a practicarlos, hazlo responsablemente.

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