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Tatiana Calderón, cada vez más cerca de la F1

Escribe: Dannisol Arrieta Bonilla

“Todo es posible”, son las palabras de la piloto colombiana que está haciendo carrera en el deporte a motor y que nos cuenta su historia.

Lugar preferido: Santa Marta.

Color: Azul.

Última película: Rows.

Pilotos que admira: Juan Pablo Montoya, Fernando Alonso, Flechito López.

Canción favorita: Viva la Vida, Coldplay.

Plato favorito: Su propia receta de lasaña de berenjenas

Tatiana es una colombiana sencilla que hoy está más cerca de cumplir su sueño, incluso mucho antes de lo que esperaba. A sus 24 años se ha convertido en la pri­mera piloto de desarrollo que hará parte de Sauber, una de las escuderías de la F1.

En medio del entusiasmo, la emoción y la sorpresa, Tatiana comenta sentirse muy bien y aunque no esperaba estar tan cerca de su meta en la F1 sabe que ha dado los pasos correctos, “uno tiene que empezar dando pasos pequeños, este es el primero y es muy importante porque me ha abierto las puertas para seguir de­sarrollándome como piloto”. Sin lugar a dudas, esta es una gran oportunidad que la deportista aprovechará al máxi­mo, pues gracias a su ingreso al equipo, marcará la historia del deporte a motor nacional y será la primera mujer colom­biana en tener la oportunidad de estar en la F1. “Haré muchas sesiones de simula­dor, trabajaré con el equipo de ingenieros para ver mi progreso y prepararme muy bien”, afirma Tatiana.

UN TURNO MÁS, OTRO Y OTRO MÁS

Desde el día que visitó la pista de karts cerca a su casa en Bogotá con su herma­na, siempre pidió un turno más, comenzó a ir después del colegio todos los días, hasta dedicar todo su tiempo libre a esta actividad y poco a poco consiguió el apoyo de sus padres.

Cinco minutos bastaron para que Tatiana, a sus 9 años, descubriera sensaciones inconfundibles e incomparables que la llenaban, la hacían feliz y que no ex­perimentaría realizando ninguna otra actividad: la velocidad y la adrenalina. Estas, junto al reto de dominar el carro y la libertad de manejarlo, la cautivaron desde el primer momento, “yo comencé a manejar en el Autódromo de Tocancipá an­tes de tener pase”, aseguró la deportista.

De niña, Tatiana privilegió su amor por este deporte, tanto así que tuvo que decidirse entre practicar el tenis, jugar al fútbol o montar en karts.

 

13 AÑOS DE TRABAJO DURO Y SATISFACCIONES

Hoy, Tatiana suma 13 años de experien­cias en el deporte a motor y ha sorteado varios obstáculos, entre ellos, las barreras de género, pues ser mujer en medio de tantos pilotos masculinos no ha sido fácil, esto sumado a que hace más de 30 años no corre una mujer en la F1 y, como ella lo expresa, a veces es inevitable preguntarse por las probabilidades o dudar de sus ca­pacidades cuando las cosas no van bien.

Sin embargo y para su fortuna, nunca ha dejado de contar con su familia, ella siempre está apoyándola. Después de todo, lo más importante para ella en estos años de arduo trabajo deportivo “ha sido dedicarme a lo que más me gus­ta, trabajar duro, la satisfacción de dar el máximo de mí cuando salen los resulta­dos”. Asegura que “el sacrifico y las horas de trabajo han dado frutos” y añade que “de las derrotas siempre se aprende y hay que levantarse una y otra vez”.

Inclusive, ella no imagina su vida desliga­da del deporte, y aunque mucha parte de su tiempo lo dedica a su preparación físi­ca, si no fuera piloto de monoplazas segu­ramente sería una deportista consagrada en cualquier otra disciplina, y es que hasta en su tiempo libre, ella disfruta de otros prácticas deportivas como montar en bi­cicleta, correr o salir a caminar al parque.

“Nadie alcanza imaginar lo demandante que es manejar un carro de carreras”, afir­ma Tatiana, y tiene razón, pues hay que prepararse física y mentalmente para resistir, fortalecer los músculos y todas las partes del cuerpo involucradas que se usan o pueden verse afectadas a la hora de conducir un automóvil.

Un día normal en la vida de esta depor­tista transcurre entre su entrenamiento en pista o simuladores, su preparación física y algunos de sus pasatiempos, como ver una buena película o serie, compartir con su familia y disfrutar una deliciosa taza de café colombiano, una de las cosas que más extraña de su tie­rra natal, además de sus familiares, la calidez de la gente y el ajiaco.

EL DEPORTE A MOTOR EN COLOMBIA

Las prácticas deportivas a motor están creciendo en el ámbito nacional, resue­nan en todas partes y aunque gozan de mucho favoritismo en Colombia, estas aún no cuentan con los espacios ni escenarios competitivos adecuados para desarrollarse.

En palabras de Tatiana “de alguna forma, desde que Juan Pablo Montoya llegó a la Fórmula Uno, este deporte cogió muchísima fuerza, pero se ha ido olvidando un poco, creo que nos hacen falta más pistas y más categorías para que realmente pueda desarrollarse en Colombia y no haya que irse fuera del país a aprender y ser piloto”.

Sin embargo para quienes apenas em­piezan, Tatiana les dice que crean en sí mismos y no dejen de soñar: “Siempre debemos tener sueños, soñar en grande y creer en las posibilidades, trabajar duro y sobre todo tener paciencia porque todo llega en el momento que debe llegar si uno hace bien la tarea”.

En la historia de los deportes a motor, Tatiana Calderón ha sentado preceden­tes y a pesar de la presión por lograr títulos, es la quinta mujer en toda la cro­nología de la Fórmula Uno, la primera colombiana en correr en un monopla­za, la primera competidora femenina en ganar el título de Karting en América del Norte y la única piloto que ha subi­do al podio de la Fórmula 3 Británica Internacional; se siente cómoda, por­que eso significa que la gente se está fijando en ella, en sus capacidades y su potencial. De alguna forma eso dismi­nuye un poco la presión y la vuelve un privilegio, expresa la deportista. Para ella es increíble pensar que está a pun­to de vivir un sueño que ha tenido hace muchos años.

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