ESE DISNEY ES UN CUENTO ATRAPA NIÑOS

0
2148

Escribe: John Gutiérrez Cárdenas

Yo he ido tres veces a Disney, en la Florida y, con toda seguridad, voy a volver.

La primera vez fue por allá por el año de 1991, luego en 1998 y la última vez fue en 2006. He ido siempre con mis hijos (dos niñas y un niño). Por la época del primer viaje tenían 13, 9 y 7 años respectivamente, la última vez 28, 24 y 22. En las tres oportunidades el goce ha sido creciente. Sabemos que tenemos que volver.

Disney tiene el poder de exacerbar tu imaginación, retrotraerte a los recuerdos de la infancia y dispararte al futuro.  Su puesta en escena, sus decorados, sus diversiones encajan perfectamente en todo lo que un niño, o un adulto a quien le “disparan” su niñez, puede desear o vivir.

Cada detalle es minuciosamente calculado. Ingresar por ejemplo a esa Torre del Terror, un viejo hotel incendiado es una experiencia inolvidable… tú te acercas y sientes el olor de la chamusquina y desde allí, ya te enganchas con el terror… y además, ¡te diviertes!

Las montañas rusas cubiertas se convierten en un viaje fantástico, los musicales, las atracciones interactivas, esas callecitas, los juegos pirotécnicos, los desfiles, los personajes… Todo el parque está dispuesto para el goce y tu puedes descubrir, al caminar, que haces un viaje a través del tiempo. De hecho, lo mismo te encuentras con el museo del show de Lucy, y te recreas con esos viejos sets de televisión de la década del 60 del siglo pasado, con sus vestidos, sus cartas enmohecidas; que te sorprendes con lo que depara el futuro en los espectáculos de Epcot Center.

Todo el parque está dispuesto para el goce y tu puedes descubrir, al caminar, que haces un viaje a través del tiempo.

disney3

Hay algunas puestas en escena que no varían. Ese recorrido por el mundo de los muñecos es una manera de regresar a la más tierna infancia, y es también muy gratificante el show animado de los presidentes de Estados Unidos que se mantiene básicamente igual a como fue diseñado desde el inicio. Pero siempre tienes acceso también a diversiones nuevas. Cada viaje que hemos hecho nos
ha prodigado grades sorpresas. Las películas toman una nueva vida en Disney. Desde el Rey León, pasando por buscando a Nemo, Monsters, Cars, Toy Story, adquieren dimensiones inimaginables.

Todavía nos preguntamos mis hijos y yo cómo funciona un espectáculos con Monster, en donde uno de los personajes proyectado en una pantalla, interactúa en tiempo real con los espectadores, se burla de ellos, responde a preguntas.

Las comidas son también un espectáculo notable. Desde esas paletas de chocolate de gran tamaño y con la forma del ratón Mickey, hasta los perros calientes de sabor inimaginable, o la comida a la carta en restaurantes especializados en las mejores comidas del mundo.

disney4

Ese desfile institucionalizado en el que tienen presencia todos los personajes de la fantasía Disney es una maravilla. Los niños y sus papás nos arremolinamos a lado y lado de la vía para ver pasar a toda esa suma de seres legendarios e imposibles que saludan con alegría, y uno no alcanza a entender quién está más contento, si el adulto o el niño.

Alguna vez vi un documental en el que aprendí que los vendedores de helados, las personas que hacen el aseo, los que venden los tickets, todas las personas que se encuentran en ese parque temático, entienden que son actores de un gran espectáculo, y contribuyen a que te sientas como protagonista de una descomunal película en 3D en la que todos tus sentidos se aluden y se ejercitan.

La sensación de ser una persona adulta a quien le ofrecen la posibilidad de desbordar su imaginación y regresar a esa niñez vivida, esa certeza de que estás sintiendo eso mismo que tus hijos viven en cada instante y que puedes compartirlo, es una experiencia que hay que tener.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here