Andrea Guzmán, actriz polifacética, mujer plena

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Escribe: Omaira Ríos Ortiz

Andrea Guzmán pudo apalancarse en sus ya famosas primas Amparo y Patricia Grisales para incursionar en el medio, pero no lo hizo. Todo lo contrario, al inicio de su carrera nunca reveló su parentesco. Pudo aprovechar su espectacular figura y la belleza de su rostro y cabellera para hacerse famosa, pero prefirió estudiar actuación y cimentar su carrera en su talento, disciplina, constancia y responsabilidad.

Con veinticuatro años de carrera artística ha demostrado ser una mujer emprendedora, con gran inteligencia emocional y versatilidad artística. Lo que le ha permitido incursionar en cine, televisión y teatro; desempeñando papeles como actriz, cantante y bailarina. No contenta con ello, este año debutó en su primera comedia unipersonal con un libreto escrito por ella. Para completar su abanico de talentos decidió incursionar como empresaria y productora teatral; y cuando quiere relajarse medita pintando.

Empresaria

Andrea Jamás ha generado titulares polémicos ni ha buscado la fama con escándalos o conflictos con sus colegas. De temperamento alegre y positivo, sin poses de diva ni actitudes de personaje inalcanzable ha sabido ganarse el respeto de sus colegas y de la prensa, y el corazón de sus más de veintidós mil seguidores, mostrándose al natural, sin artificios, tal y como es.

Mientras muchas mujeres en el mundo buscan alisar su cabello con químicos, a veces perjudiciales para su salud, Andrea se ama y acepta tal y como es: “yo soy crespa a mucho honor, me encanta mi cabello y por eso creé productos para cuidar los crespos. Tengo una línea de champú, acondicionador, crema para peinar y aceite hidratante, porque este tipo de pelo necesita productos especiales”. La empresa se llama Crespa a mucho honor.

A principios de este año inauguró en Bogotá, en sociedad con su hermana Sandra, el bar restaurante Cabaret, un lugar que combina gastronomía y teatro. Para el estreno produjo los musicales Aguanilé y Paraíso, obras en las que también actúa.

Vocación temprana

Su vocación por la actuación nació por influencia de su hermana Sandra, siete años mayor que ella. Cuando Andrea tenía doce años, su hermana decidió que quería estudiar en la academia Charlot, creada por el director Jaime Botero, padre de Ana y María Cecilia Botero. Como son muy unidas, la pequeña Andrea comenzó a acompañarla a clases y así comenzó a interesarse. El maestro Botero se encariñó con ella e intuyó su talento, así que le regaló una beca para estudiar.

Bajo su tutela no solo aprendió el arte sino que se vinculó con el Festival de Teatro de Bogotá. “En ese entonces los estudiantes trabajábamos en el festival vendiendo productos del festival como camisetas. Allí me vio Humberto Rivera, reconocido jefe de casting de varias productoras, y me invitó para que hiciera una prueba para ser la novia de Naren Daryanani en Padres e hijos y quedé”.

En esa época de 1995 Andrea era ya adolescente y, curiosamente, estaba enamorada del galán juvenil del momento. “Yo estaba feliz, Naren era mi amor platónico y de mis compañeras de colegio. En un principio él no estaba enamorado de mí, pero yo sí, y terminamos siendo novios como por cinco años. Fue un romance de adolescencia”.

Su participación en esta serie familiar le abrió las puertas de la televisión, y ella lo supo aprovechar muy bien. En sus veinticuatro años de carrera interrumpida en Colombia, por varios períodos de residencia en el extranjero, ha participado en dieciséis dramatizados entre los que se destacan Cazados, Corazón prohibido, Pedro el escamoso, Las noches de Luciana, Las muñecas de la mafia (emitida actualmente en Netflix), La mariposa, La Ex, y en la actualidad la vemos en La Gloria de Lucho.

En esta producción de Caracol, inspirada en la vida del zapatero Luis Eduardo Díaz, convertido en concejal de Bogotá, Andrea interpreta una tarotista con muy malas intenciones. “No soy creyente del tarot, pero soy de mente abierta, y a veces en reuniones con amigas alguna de ellas me ha leído las cartas. Para preparar este personaje compré un tarot, leí libros sobre su significado y me hice echar las cartas dos veces a modo de investigación, pero no tengo facultades para leerlas”.Actriz versátil

Pocas actrices colombianas han hecho cine, pero ella ya ha participado en siete películas, entre las que destacamos Golpe de estadio, Es mejor ser rico que pobre, La toma de la embajada, Allá te espero, Las cartas del gordo y La captura.

En teatro tuvo la fortuna de incursionar y aprender sobre teatro, de la mano del maestro Jorge Alí Triana con la obra Crónica de una muerte anunciada, producción que la llevó a participar en festivales internacionales en Rusia, Australia, Estados Unidos y México.

En el 2012 estuvo en el musical Chicago. En 2007, cuando vivió en Londres, actuó en Atrapado sin salida, en Miami participó en Amantes y ladrones. A principios de este año debutó como escritora y productora de la obra unipersonal Ni muerta dejo de vivir, una comedia en la que además de actuar canta y baila.

Al momento de esta entrevista era parte del elenco de Divorciadas, y en julio volverá con otra temporada de Aguanilé y Paraíso en su bar restaurante Cabaret.

Un diagnóstico a tiempo

El año pasado varios medios publicaron que Andrea tuvo cáncer de tiroides y cuello uterino, pero la actriz considera que fue una exageración porque aunque le descubrieron células cancerosas en la tiroides, fue diagnosticada a tiempo, y luego de retirarle la glándula su vida siguió normal. Después le descubrieron otras células malignas en el cuello uterino, pero nuevamente fue un descubrimiento tan temprano que sólo tuvieron que retirarle una parte de cuello, tan pequeña que por eso pudo traer al mundo a su segunda hija. “No entiendo por qué los medios quieren mostrarme como víctima, solo fue un diagnóstico a tiempo y estoy muy bien”.

La plenitud del amor

El amor verdadero llegó a la vida de Andrea desde Italia durante unas vacaciones, cuando participaba en Pedro el escamoso, dramatizado de Caracol que fue la sensación del momento.

“Conocí a mi esposo Paolo Miscia en Punta Cana. Me gustó desde que lo vi con su amigo, pero él no estaba interesado en mí, sino su amigo que no hablaba español y él nos sirvió de traductor y fue así como me fue conociendo y terminamos saliendo. Cuando regresé a Colombia pensé que había sido un romance de verano, aunque ya me había dicho que creía que yo era la mujer de su vida. Para mi sorpresa se apareció en Colombia a los veinte días para conocer a mi familia. Yo le había dicho que era actriz, pero él no pensó que fuera ya una persona reconocida, así que se enamoró de la chica normal de la playa, y se sorprendió al ver el éxito de la novela. Fue muy bonito y encantador sentir que alguien me tomaba tan enserio. Él es diez años mayor que yo, y decidí tomar seis años sabáticos con él”.

“Llevamos doce años de casados, pero dieciocho de estar juntos. Inicialmente nos fuimos a Italia y tuvimos una pelea de una semana porque él quería quedarse allá y yo volver a Colombia. Cuando regresamos decidimos vivir juntos en Argentina, un lugar neutro, y después le resultó un buen trabajo en Inglaterra y allá nació nuestra primera hija. Poco después volvimos a Colombia. Él es experto en mercadeo digital y trabajó en Caracol como vicepresidente de mercadeo. En la actualidad trabaja en su propia agencia de mercadeo en un programa de investigación para Discovery Channel”.

Con Paolo tiene dos preciosas hijas: Micaela y Martina, y juntos conforman un hogar sólido en el que se apoyan mutuamente. Andrea asegura que su vida en familia es su tesoro más preciado, y aunque tiene una vida profesional intensa ella sabe organizar su tiempo para vivir con plenitud la felicidad de amar y ser amada.

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