HIPSTERS, UNA SUBCULTURA URBANA QUE SE HACE MODA

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Escribe: Danisol Arrieta Bonilla & Juliana Úsuga Torres

El mundo gira constantemente y los cambios que se presentan son inevitables para la sociedad y su cultura. La forma de percibir y ver esas transformaciones, se refleja en el diario vivir de esta colectividad que trata de darle un nuevo curso y reconocimiento a lo que se pretende olvidar en relación con la forma de cómo vivimos y sobrevivimos en el contexto actual.

Este es el caso de las tribus urbanas o subculturas que emergen como voz del inconformismo social, tratando de darle un sentido honesto e igualitario a aquellas circunstancias injustas que de una u otra forma, afectan a cada individuo de la sociedad.

Existen variedad de tribus, pero hay una en especial que se ha enmarcado en el concepto de tendencia y que comienza a influenciar a la generación de hoy, los hipsters. Esta subcultura se destaca por sus gustos musicales poco comerciales, por ser abanderada del respeto al medio ambiente y por rechazar rotundamente el consumo desmedido, prefiriendo el comercio local.

Este grupo está ligado a otras culturas urbanas anteriores a la post guerra, como los indies, los punk, los grunge e incluso los hippies. Según algunos datos históricos, los hipsters nacieron a mediados del siglo XX, entre los años 40 y 50, desapareciendo por un tiempo y regresando en los años 90. A principios de 2010 logran popularizarse entre los jóvenes y adultos contemporáneos, alcanzando así su punto más álgido.

Los hipsters, desde sus inicios, han buscado verse auténticos y sofisticados. Bajo la bandera de la antimoda, se declararon rebeldes e intelectuales, con una visión alternativa de la vida; manejan la ironía, los estereotipos, la bohemia y todo lo que han heredado de otras subculturas en beneficio de su filosofía desafiante, autodefensiva y contestaria.

info-hipsters

Su forma de vestir está enmarcada por los ideales estéticos de los años 70, que plasman claramente una tendencia a la inclusión multicultural; sus prendas logran rescatar las influencias culturales de casi todos los continentes.

Las mujeres hipsters construyen su propio estilo con prendas frescas y muy sueltas acordes con su figura, resaltando su silueta y “sofisticada belleza”; labios y uñas rojas, un flequillo en el cabello o un recogido alto que, indudablemente, busca una sutil y natural distinción y en el que se perciben más estilizadas y casuales. Mientras tanto, a los hombres les gusta verse intelectuales, descomplicados, con una barba levemente descuidada, con la que se sienten más genuinos que comunes.

Aunque no siguen patrones específicos, se distinguen en general, por llevar un estilo muy personal, bohemio, algo retro y hasta en ocasiones intemporal. Aman lo vintage, les encanta reutilizar prendas y accesorios antiguos, de preferencia exclusivos o de diseño único y en buenas condiciones.  Les gustan las gafas y los complementos artesanales con un toque autóctono.

Usualmente muestran un gran gusto por lo urbano, lo alternativo y romántico, se tatúan, llevan piercing y a veces se dilatan los lóbulos por medio de expansores.

La mayoría de los hipsters son amantes de la fotografía. Uno de sus pasatiempos es tomarse fotos y posar para la cámara, capturan cada momento de su historia; tienen cierta fascinación por el buen comer, la cocina tradicional, las artes y los museos. Son viajeros frecuentes, muy cultos, o al menos pretenden serlo, les gusta que los vean como estudiosos.

A menudo caminan, conviven con la naturaleza, hacen picnics y realizan paseos ecológicos. Prefieren transportarse en bicicleta o en su defecto, en patinetas tipo longboard, una tabla de skate unos centímetros más larga. Como tribu, andan en manada o de lo contrario en parejas, adoran las mascotas felinas y perrunas; lejos de un estilo animal print, les gusta representarlas en sus camisetas y accesorios, particularmente en ilustraciones.

En cuanto a sus gustos musicales, están influenciados por el indie, el rock y el jazz, simpatizan aún más con la música de autor y de un gusto poco comercial e inexplorable para muchos.

Es curioso que a pesar de sus recelos contra la moda, por su arquetipo alternativo, los hipsters son fieles conocedores de las últimas tendencias “independientes”, vanguardistas y tecnológicas que mueven el mundo. Sin embargo, el vestir como un hipster no te hace uno de verdad.

FILOSOFÍA DEL MOVIMIENTO HIPSTER
A este grupo urbano suelen verlo como una sub-especie de “yuppies intelectuales” que, a diferencia de otros bohemios, no reniegan de la cultura popular y sus expresiones mundanas.

Los hipsters son hijos de la tolerancia y las buenas relaciones, de gustos diversos, muy específicos en su ideología e independencia y tienen muy claro que su estilo nace de otras culturas que han generado cambios y tendencias en el mundo y la sociedad.

Una subcultura con una filosofía llena de contrastes que absorbió la autosuficiencia reactiva del punk; la estética, las posturas, seriedad y distorsiones del grunge; la pasividad y conciencia del hipismo, más el pensamiento anticonsumista de los indies y la fascinación por la tecnología del mundo contemporáneo.

Fue así que los hipsters se convirtieron en el arquetipo de la ironía, rescatando el pasado bajo un velo de nostalgia, autorreflexión y autocrítica, luchando por encajar en una sociedad indiferente a la que finalmente trataron de aferrarse, manejando un lenguaje hiperbólico que no solo llama la atención por su suspicacia, sino también por su toque ridículo, que en realidad los aleja de un aire torpe y los centra en un espacio de “visión inteligente”.

ELEMENTOS HIPSTERS
Triángulo: se refiere al equilibrio y la juventud.
Cruces invertidas: ateísmo.
Galaxia: es infinidad.
Infinito: hace referencia a lo eterno / por siempre.
Lobos: representan lo salvaje.
Tigres: representan la libertad.
Atrapa sueños: se refiere a los sueños que desean cumplir

 

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