Vegetarianismo, un estilo de vida

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Escribe: Nayara Portela

Se estima que en el mundo hay más de 600 millones de personas vegetarianas, es decir, que no consumen carnes, y, en algunos casos, tampoco derivados de origen animal, como la leche, el queso y los huevos. Si bien esta preferencia no es nueva, en los últimos años el número de vegetarianos se ha incrementado y convertido en una tendencia que traspasa el simple tema gastronómico.

Son muchas las razones por las que una persona decide cambiar su estilo de alimentación, en un proceso que lleva tiempo de adaptación. En una tendencia que no distingue sexo, fronteras ni edades, algunos optan por convertirse al vegetarianismo por razones medioambientales o convicciones morales, y otros por salud.

Todos los argumentos son válidos, y hacen parte del despertar interior de las personas que adoptan este estilo de vida. Sin embargo, es importante destacar que quienes optan por el vegetarianismo deben hacer la transición paso a paso, es decir, asesorarse con nutricionistas que les ayuden a diseñar dietas saludables y beneficiosas.

A diferencia de lo que comúnmente se piensa, una dieta vegetariana puede ser extremadamente rica en nutrientes y muy agradable al paladar. En vez de disminuir opciones de preparaciones, aumenta el repertorio culinario, al traer nuevos ingredientes, sabores y texturas. Al suprimir la carne, se eliminan las grasas de origen animal, que, en exceso, son perjudiciales para la salud; además, una dieta vegetariana rica en frutas, verduras, granos y cereales es ideal para las personas que desean perder peso.

Durante los primeros meses de transición, se recomienda contar con acompañamiento de expertos en el área, pues además de hacer una evaluación al estado de salud, se pueden aprender mejores combinaciones para el aprovechamiento de las propiedades de cada alimento. Se aconseja, incluso, tomar suplementos vitamínicos, como hierro o vitamina B12, para evitar una descompensación.

En las dietas vegetarianas los cereales integrales, las leguminosas  y algunas frutas y verduras son la base de la pirámide alimenticia, que se va enriqueciendo a partir de las necesidades y tendencias que se tengan al momento de comer.

Hay quienes prefieren un vegetarianismo estricto, es decir, que además de no comer carne, evitan también los derivados lácteos, que son reemplazados por alimentos a base de soya.

Otros vegetarianos no consumen las carnes y los derivados animales, pero aceptan el consumo de la miel, una tendencia que se denomina apivegetarianismo.

El ovovegetarianismo, por su parte, es una dieta compuesta apenas por alimentos de origen vegetal y huevos, y que excluye el consumo de carnes, leche y sus derivados. Los lactovegetarianos optan por consumir leche, además de vegetales y cereales, pues consideran que este alimento no pone en riesgo la seguridad del animal. Este tipo de dieta, que es muy común en países como la India, logra un equilibrio en la alimentación, gracias a las proteínas, vitaminas y demás nutrientes que contienen los productos lácteos.

Otra tendencia muy popular en el mundo moderno es el veganismo, una filosofía que, además de excluir la carne y los derivados animales, evita la adquisición de productos hechos a base de cuero o productos que hayan sido probados en animales.

Muchas personas que quieren hacer parte de esta tendencia global se están incorporando a la campaña internacional del Lunes sin carne, que incentiva a no comer carne por lo menos un día a la semana, los lunes, con la finalidad de mejorar su salud y ayudar al planeta.

Pero el vegetarianismo no se limita solo a un estilo alimenticio o a una tendencia gourmet; hay quienes aseguran que esta dieta trae tranquilidad espiritual y beneficios para la salud.

Por lo tanto, existen actualmente en el mercado diversos restaurantes para todo tipo de gustos, en los que se incluyen platos vegetarianos a partir de ingredientes orgánicos, lo que le da un toque de sofisticación al plato.

No importa si se es vegetariano, vegano o amante de la carne; lo importante es que la dieta no vaya en contra de la salud.

Además, hay que tener en cuenta que el respeto y la tolerancia son valores que van más allá de una carne al carbón o un buen plato de ensalada.

Recetas

Leche de avena

Ingredientes

  • 1 taza de avena cruda
  • 4 tazas de agua (o la cantidad requerida, dependiendo de la consistencia que se desee)
  • 6 almendras
  • Canela molida
  • Miel

Preparación:

Desde la noche anterior, deje en remojo la avena y las almendras. Al día siguiente, escurra bien los ingredientes y bátalos. Por último, añada la canela y la miel.

Leche de soja

Ingredientes

  • 300 gr de soja (mejor sin cáscara)
  • Litro y medio de agua

Preparación:

Lave bien la soja y déjela en remojo por 12 horas. Luego, escúrrala y bátala, evitando agregarle agua en este proceso, pues lo ideal es que quede espesa.

Deje reposar la mezcla por unos minutos, y agregue el agua. Posteriormente, filtre el producto, separando el sólido del líquido, y póngalo a fuego medio.

La leche de soja estará lista cuando hierva y deje de generar espuma. Cuando esté fría, puede hacer con ella cientos de deliciosas recetas vegetarianas.

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