Monopatines, la nueva forma de recorrer la ciudad

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Escribe: Omaira Ríos

Las empresas que alquilan monopatines eléctricos llegaron a mediados del 2018 a las ciudades de Bogotá, Medellín y Cali. Esto como una alternativa limpia para desplazarse sorteando las congestiones vehiculares y los problemas de estacionamiento.

Los monopatines son portátiles, livianos, ágiles, no ocupan casi espacio y están impulsados por baterías que se recargan con electricidad. Son prácticos para viajes cortos, pero no tanto para trayectos largos.

Se manejan con las manos para arrancar, deslizarse y frenar, y pueden desarrollar una velocidad de hasta treinta kilómetros por hora. Son vehículos inestables y poco visibles para los conductores, así que es aconsejable usar distintivos luminosos en la vía para evitar malos ratos.

Usted puede comprar un monopatín con precios que oscilan entre $1.200.000 hasta $6.500.000. También puede acceder a uno en alquiler, para lo que existen opciones como Grin, empresa mexicana que fue la primera en llegar al país, a la que le siguieron Lime, Movo, Uber y Cabity.

Cosmic Go fue la primera firma colombiana de monopatines eléctricos. Esta llevó a cabo tres meses de prueba con cincuenta unidades en Medellín; pero suspendió la operación para esperar la publicación del manual de la alcaldía y no contravenir la autoridad. A la fecha, ya hay ocho empresas interesadas en brindar este tipo de servicio en dicha ciudad.

Acceder a este medio de transporte es fácil. Debe descargar una aplicación en su móvil, crear un usuario y registrar su tarjeta de crédito. A su celular le llegará un código que le permitirá desbloquear el vehículo y usarlo de inmediato. Grin, por ejemplo, realizó una alianza estratégica con la startup colombiana Rappi para brindar este servicio.

El costo de activación en Grin es de $1.500, y a partir de ese momento cobran $300 por minuto, así que en una hora usted pagaría $19.500. Recuerde que al conducir un monopatín debe evitar caer en los baches, no brincar con el patín, usar ambas manos en el manubrio, doblar las rodillas al pasar un tope y respetar el sentido vehicular.

Las empresas que funcionan actualmente cuentan con un permiso especial de las alcaldías y deben crear espacios para que los usuarios tomen y dejen los vehículos. El modelo de negocio funciona en una zona de cobertura marcada en el mapa de sus aplicaciones.

Los aparatos tienen GPS y son monitoreados permanente, de modo que siempre la empresa sabe dónde están los vehículos, por lo que han podido recuperarlos pese a los intentos de robo.

Bogotá fue la primera ciudad en reglamentar su uso, y ya comenzó a cobrar impuestos. Determinó que los aparatos deberán tener freno, timbre, luz blanca delantera, luz roja trasera, pie de apoyo, dispositivo para su geolocalización y número único de identificación visible en cada patineta, además deberán cumplir las normas ya establecidas en el Código Nacional de Tránsito.

Así mismo, las empresas deberán adoptar un protocolo para la atención de incidentes, siniestros y emergencias. En cuanto al horario de funcionamiento, comenzará a las cinco de la mañana y terminará a las diez de la noche.

También deberán informar a los usuarios las reglas para el uso del espacio público. Antes del alquiler deben proveer información sobre normas de circulación y precios, contemplando recargas, multas y otros costos.

Igualmente, se estableció que en caso de que un usuario haga un daño al espacio público el costo será asumido directamente por la empresa, que deberá encargarse de repararlo en iguales o mejores condiciones.

La Secretaría de Movilidad de Medellín ha preferido hacer recomendaciones sobre el uso de las patinetas porque su política es apoyar e incentivar cualquier alternativa de transporte limpio. Las mismas están inspiradas en las normas del Código Nacional de Tránsito Terrestre.

Normas de tránsito vigentes.

Si usted ya se decidió por este tipo de desplazamiento, le recomendamos leer el Código Nacional de Tránsito Terrestre vigente. Aquí le recordamos algunas de sus normas:

 La ley vigente del Código Nacional de Tránsito Terrestre señala en su artículo segundo que un vehículo es «todo aparato montado sobre ruedas que permite el transporte de personas, animales o cosas de un punto a otro por vía terrestre pública o privada abierta al público». Con lo cual es claro que a la luz de nuestra legislación las patinetas son determinadas como vehículos y, por tanto, deberán cumplir con las reglas expresadas en la circular 006 del 12 de diciembre de 2018.

La circular indica que no podrá movilizarse a la misma vez más de una persona en una patineta y que no se podrán transportar objetos que disminuyan la visibilidad o que incomoden la conducción. Los monopatines deberán circular por las ciclorrutas, y en caso de que no existan, deberán ir por calles que no sean vías arterias, siempre y cuando transiten hacia el mismo sentido de los carros. Por ningún motivo pueden ir por los andenes.

 Para garantizar la capacidad de reacción ante cualquier imprevisto, se debe transitar a una velocidad máxima de veinte kilómetros por hora y es obligatorio utilizar el casco abrochado, usar elementos reflectivos en la parte frontal, lateral y posterior del vehículo; no conducir en estado de embriaguez o bajo los efectos de sustancias psicoactivas y cumplir con las especificaciones establecidas por la Norma Técnica NTC 5239.

 

  • Sobre andenes, zonas verdes o zonas de espacio público destinado para peatones, recreación o conservación.
  • En vías arterias, autopistas, zonas de seguridad, o dentro de un cruce. En vías principales y colectoras en las cuales expresamente se indique la prohibición o la restricción en relación con horarios o tipos de vehículos.
  • En puentes, viaductos, túneles, pasos bajos, estructuras elevadas o en cualquiera de los accesos a estos.
  • En zonas expresamente destinadas para estacionamiento o parada de cierto tipo de vehículos, incluyendo las paradas de vehículos de servicio público y de personas con limitaciones físicas.
  • En carriles dedicados al transporte masivo, en ciclorrutas o carriles con prioridad al tránsito de bicicletas y a una distancia mayor de treinta centímetros de la acera.
  • En doble fila de vehículos estacionados, frente a hidrantes y entradas de garajes.
  • En accesos para personas con discapacidad y en curvas.
  • Donde interfiera con la salida de vehículos estacionados y donde las autoridades de tránsito lo prohíban.
  • En zonas de seguridad y de protección de la vía férrea, en la vía principal, vías secundarias, apartaderos, estaciones y anexidades férreas.
  • En Bogotá está prohibido estacionar en calzadas paralelas, zonas de control ambiental, antejardines y andenes.

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